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Unidas Podemos se resquebraja

Agencias
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La marcha de la diputada Meri Pita abre otra brecha en el seno de la formación morada, que la acusa de transfuguismo y le exige su acta

La ministra de Igualdad, Irene Montero, fue muy crítica ayer con lo que ve como una ‘traición’ de su excompañera de filas. - Foto: EFE

Unidas Podemos acumula ya varios frentes de tensiones abiertos en su seno, en lo que ya es un conjunto de brechas que amenaza por descomponer la formación. La última, que algunos dirigentes morados califican de «muy profunda», surgió el pasado jueves, con la suspensión de militancia de la diputada por Canarias Meri Pita tras anunciar que dejaba el partido y se pasaba al Grupo Mixto.

De hecho, en la dirección nacional de Podemos no descartan que otros diputados puedan seguir el camino de Pita por el enorme malestar que aseguran que existe dentro del grupo desde hace tiempo y que se ha desbordado después del giro de Pedro Sánchez sobre el Sáhara Occidental, inadmisible para muchos morados, que exigían otra respuesta por parte de Ione Belarra y no seguir en el Gobierno. 

Según fuentes de esta fuerza política, Podemos «se está desangrando» y la dirección, añaden, no es capaz de verlo y ya solo es una «pancarta» con cada vez menos gente detrás. «Han convertido a Podemos en otra Izquierda Unida, en un partido más», lamentan, «que no tiene nada que ver con el proyecto con el que irrumpieron en la política en 2014», añaden.

Hay que replantear el espacio que representan, subrayan estas fuentes, porque la dirección «tiene secuestrado» el proyecto de Podemos. Vienen tiempos muy duros porque «llueve sobre mojado», advierten sobre las consecuencias económicas de la guerra, y hay que dar una respuesta a los colectivos de trabajadores y excluidos que son los que la formación morada representa porque si no lo hacen -insisten-, no van a sobrevivir.

El malestar en la cúpula de Podemos generado por el movimiento de Pita fue evidenciado por la ministra de Igualdad, Irene Montero, que sostuvo que lo «lógico» es que la diputada canaria que abandona el Grupo Parlamentario para pasar al Mixto deje su acta porque «el transfuguismo es un fraude».

«Yo creo que lo coherente cuando una persona es elegida en una lista electoral y con un programa electoral y abandona el grupo parlamentario y a su partido es que deje el acta», enfatizó.

Montero cuestionó además la decisión de Pita e insistió en que «por coherencia» tiene que permitir «que se cumpla la voluntad popular de los ciudadanos canarios».

Podemos pierde con este dos escaños en el Congreso y pasan de 35 a 33 diputados, después de que el pasado mes de octubre fuera inhabilitado Alberto Rodríguez.

139.000 votos en juego

Los morados fueron la tercera fuerza política en Canarias en las elecciones generales de 2019, en las que, en coalición con Izquierda Unida, obtuvieron 139.000 votos, el 15 por ciento del total, y dos diputados provinciales: Victoria Rosell por Las Palmas y Alberto Rodríguez por Santa Cruz de Tenerife.

Victoria Rosell renunció al escaño al ser nombrada delegada del Gobierno contra la Violencia de Género, y Meri Pita, segunda en la lista, fue su sustituta.

Por eso, para el secretario de Organización de Podemos Canarias, César Merino, Pita debe devolver su acta en lugar de convertirse en una tránsfuga «por dignidad», porque su escaño es la representación «de un proyecto político», no de una persona.