«Uno está como perro sin amo»

A.D
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Gabriel Bernabé Hernández, conserje de la plaza de toros, y Juan Francisco de Lamo Ruiz, corralero, son dos auténticos protagonistas durante los días de Feria.

Juan Francisco de Lamo y Gabriel Bernabé (derecha). - Foto: Rubén Serrallé

Gabriel Bernabé Hernández, conserje de la plaza de toros, y Juan Francisco de Lamo Ruiz, corralero, son dos auténticos protagonistas durante los días de Feria. La frenética actividad que desarrollan durante esos días, también antes con la preparación, lamentablemente quedó truncada por el Covid-19 y la crisis sanitaria que llevó a la suspensión del ciclo taurino. Ambos comentan cómo viven esta situación. 
Gabriel Bernabé apuntó que «no es nada típico lo que nos está pasando, pero es lo que nos toca vivir y prácticamente la gente de la empresa viene como si fuese Feria, están acostumbrados». 
Reconoció que «es muy triste un septiembre sin Feria, es la primera vez que pasa, al menos que yo conozca, y esperemos que sea la última, nunca lo hubiera imaginado. Si me lo dicen el año pasado por estas fechas, no me lo hubiera creído, pero igual pasa con los feriantes y los bares que están cerca de la plaza, es una pena y una catástrofe. Ahora, lo que hay que hacer es pelear, ir hacia delante».
El interés por la Feria taurina, valoró, «no se va a perder, con todo el mundo que hablas te lo dicen, están desolados, pero creo que cuando se vaya acercando la del año que viene, si Dios quiere y esto mejora, la tomaremos igual o con más interés que cualquier año. A nivel personal, permíteme, uno está estos días como perro sin amo. Sueles empezar a las siete de la mañana, o antes muchos días, a preparar las vaquillas, a regar, a tener al plaza en condiciones, luego la autoridad, reconocimientos, sorteos, porque una corrida de toros comienza 48 horas antes, cuando se descarga».
Juan Francisco de Lamo, por su parte, destacó que «ya a mediados de agosto empezamos, este año incluso, sin toros, limpiamos los corrales y los regamos, es una tradición. Llevo en la plaza más de 20 años y cojo mis vacaciones en septiembre, para estar aquí estos días de Feria y vivir el mundo del toro».
Explicó que «bajo todos los días a la plaza, incluso este año, mañana y tarde. Doy una vuelta por los corrales, por el ruedo, me desconecto totalmente, incluso fines de semana. Es una tradición que manda, con o sin Feria taurina, nos gusta».
«Esto es un paréntesis -aseguró., volveremos el año que viene, en abril o mayo.