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Casa Nueva lleva 21 años de trabajo con grandes resultados

Pedro Belmonte
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Paco López sigue la gestión, junto a sus hermanos, en una finca del término de Férez donde pastan las reses que tienen procedencia Salvador Domecq

Un alumno de la Escuela Taurina en un tentadero en Casa Nueva. - Foto: Pedro Belmonte

Son ya 21 años desde que se puso por primera vez el hierro de Casa Nueva a un becerro, y desde entonces, Paco López ha seguido gestionando, junto a sus hermanos, una ganadería que ha dado grandes resultados, eso sí, con camadas cortas porque no es su intención que la ganadería se alargue. En la finca del término de Férez pastan las reses procedencia Salvador Domecq, formada con vacas de Sonia González y Las Ramblas y como está siendo habitual en todas las ganaderías de bravo, la crisis del Covid la están sufriendo de forma grave.

Todo comienza casi de casualidad, por la amistad que le unía con Dámaso González y Daniel Martínez. «Son 26 años como ganadero, pero con el hierro son 21 desde que hicimos el primer herradero. Mi abuelo y bisabuelo ya fueron ganaderos de reses bravas al principio del siglo XX, ganadería que compraron cuando mi abuelo fue gobernador de Cáceres y allí la compró, trayéndosela hasta aquí después. Lo mío fue una locura conjunta entre Marcelino, que era el encargado de la empresa de luz nuestra, y yo, con vacas de Dámaso y Daniel. Luego me quedé yo solo la ganadería y desde entonces aquí andamos luchando en este mundo tan difícil, aunque los resultados han sido buenos. Me han matado novillos míos toreros como Tomás Campuzano, Vicente Barrera, Dámaso González, Ruiz Miguel y algunos más, además de haber lidiado novilladas sin caballos muy importantes. La verdad es que donde yo quería llegar, lo he sobrepasado y ahí estoy, con poco ganado, pero seguimos. La temporada pasada, la ultima novillada que lidié en Montealegre del Castillo, le cortaron ocho orejas y dos rabos y para este año me han llamado de Villalgordo del Júcar y algún sitio más», indica el ganadero.

Pandemia. La pandemia les ha dado fuerte, continúa indicando el ganadero. «Imagínate dos temporadas sin vender apenas animales y los novillos en la finca comiendo todos los días, una ruina. Para esta temporada tengo en el campo dos novilladas y algunos novillos sueltos, pero además tengo novillos de la ganadería de Ruiz Cánovas, amigo mío, que es lo que tenían lo de Jiménez Pasquau, cuando lo quitaron, aunque ahora han vuelto y esos novillos también los sacaré para las calles, ya que por los pueblos de por aquí se celebran muchos encierros. Los compré poco antes de la pandemia y aquí están, ya que no se han hecho encierros, espero que a partir de ahora vuelvan los festejos populares». Hace unos días tentaron los alumnos de la Escuela Taurina de Albacete. «La verdad es que salieron buenas las becerras y los chavales estuvieron muy bien, pasando un día excelente. Después del tentadero, durante la comida les expliqué la historia de la ganadería y estuvieron muy atentos».