scorecardresearch

El sector del ajo pide protección frente a los ataques

SPC
-

'Dumping' desde China, etiquetado fraudulento en los comercios o problemas con los fitosanitarios son algunas de las zancadillas que sufre

El sector del ajo pide protección frente a los ataques - Foto: Alberto Rodrigo

El sector del ajo pide a Bruselas acabar con el 'dumping' de China y controlar el ajo congelado que traen «fuera de cupo y con arancel bajo sin que en realidad sean congelados, ya que vienen en contenedores a -4ºC y los venden como ajo fresco». Así lo ha explicado el vicepresidente de la Mesa Nacional del Ajo y miembro de ASAJA Córdoba, Miguel del Pino, quien ha subrayado que, además, «los están vendiendo por debajo de nuestros costes, por lo que estamos intentando demostrar a Bruselas que esa práctica es 'dumping' porque a nosotros nos cuesta cerca de los 4 euros congelarlo y ellos los van trayendo a un euro".

Esta ha sido una de las cuestiones tratadas en un encuentro en Toulouse (Francia) en una reunión preparatoria para el próximo Comité Mixto de Frutas y Hortalizas que se celebrará el 31 de mayo en Lisboa (Portugal) y en la que han participado los ministerios de Agricultura de España, Italia y Francia, que trasladarán a Bruselas las conclusiones de esta reunión.

Otra cuestión que se ha abordado ha sido la postura común de los tres países para trasladarle a la Unión Europea la preocupación en cuanto a la supresión de productos fitosanitarios esenciales para el cultivo del ajo, ya que muchos de ellos se están prohibiendo y los agricultores no tienen alternativas para los tratamientos ante las malas hierbas, «lo que conllevaría a una ruina total». De este modo, durante el encuentro acordaron trasladar a Bruselas las materias primas de los productos que necesitan, teniendo en cuenta, además, que algunos de ellos sí están permitidos en Francia y en España no.

Asimismo, el sector también ha mostrado su preocupación por los cambios en el etiquetado por parte de algunos vendedores para hacer pasar por españoles ajos chinos. Para evitarlo, el sector está trabajando con laboratorios para poder identificar la procedencia de los ajos e «intentar destapar este fraude».