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Javier López-Galiacho

Javier López-Galiacho


Una charla con Mompó

27/09/2022

Referentes del albaceteñismo ya van quedando pocos. No solo por la edad, sino porque quien pudiera serlo por su conocimiento, está en sus cosas, en su ego, en sus intereses. Cuando me preguntan de dónde viene mi amor por Albacete, siempre digo de sus gentes, de lo que ellas me han enseñado desde niño. No me canso de decir que lo mejor que tiene Albacete es el pueblo. Ese mismo que nos sigue y nos alienta con su fiel presencia cuando proponemos cultura, teatro o, incluso, nuestra tauromaquia. Las gentes de Albacete son muy listas y primero miden mucho a quien se pone delante, pero una vez que comprueban que no lleva liebre (interés personal), se entregan entusiásticamente por mejorar el progreso de un Albacete tan necesitado de liderazgos. De pequeño, recuerdo, ya me quedaba mirando aquella placa que la ciudad puso a don Antonio Gotor como hijo predilecto. Leí a José Serna, Matías Gotor, Ismael Belmonte, Garcia Carbonell, José María Blanc, Carmina Useros, Manolo de la Aleja, Luis Parreño, Antonio Andújar, Demetrio Gutiérrez, Miguel Panadero, Sánchez de la Rosa, Domingo Henares, León Cuenca, Ángel Cuevas, Tendero o Ramón Bello Bañón. En todos ellos, su escritura literaria o periodística tenía ese pulso, ese acento, de albaceteñismo, que hoy se echa de menos. Muchos de ellos me distinguieron con su amistad y me animaron a seguir en la pelea. Ya quedan muy pocos. Entre ellos está mi amigo Vicente Mompó, referente empresarial y del comercio de Albacete con su centenaria joyería en la Calle Ancha. Su padre, ya en 1919, abrió local en el número 3 al lado del Gran Hotel. Sin olvidar aquella joyería Tempo que Mompó tuvo en la calle Zapateros, frente a la alpargatería de los Piqueras. Joyería cuya publicidad en los desaparecidos cines de Albacete me impactaba promocionando aquella «Medalla del amor», en la que se inscribía el lema más bello: «hoy te quiero más que ayer, pero menos que mañana». He prometido a Vicente tener pronto una larga charla con él para repasar los frentes abiertos del albaceteñismo. Mompó es mi último referente.