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Javier López-Galiacho

Javier López-Galiacho


Circo y Pan

15/02/2022

El pasado sábado disfrutamos de una inolvidable noche circense en nuestro Teatro Circo (1887), el más antiguo operativo del mundo y candidato ante la Unesco. La familia Álvarez, que con acierto lleva la dirección de este importantísimo festival, nos situó amablemente al lado del prestigioso jurado internacional que ayer falló los premios de esta XV edición. Incluso, Antonio Álvarez, uno de los últimos del oficio de presentador circense, tuvo el detalle final, con todos los artistas en la pista, de agradecer la presencia de Amithe, a la vez que reconocía públicamente el trabajo de nuestra asociación en pro del Teatro Circo. También Beléndez lo hizo con su habitual pasión y elocuencia. Gracias a ambos. Es cierto que aquellos Amigos del Teatro Circo paramos las obras con el alcalde Pérez Castell para recuperar la pista central de circo que no estaba prevista. También es verdad que su heredera, Amithe, ha demostrado que el arabizante coliseo de la calle de Isaac Peral es el decano mundial de los teatros circos operativos y ha impulsado su reconocimiento por la Unesco. El Festival ha vuelto a mostrar su vocación internacional y el Teatro Circo ha ofrecido una imagen de escenario mundial. No se puede llegar más lejos con menos presupuesto. Pero no deja de ser un riesgo alto que el Festival que más nos proyecta internacionalmente como ciudad, esté sujetado del arnés de la voluntad de la dirección del Teatro y del Festival, de un trabajo espectacular del equipo técnico capitaneado por Sotos y en la entrega de un magnífico elenco de artistas sobre la pista. El sábado, a la misma hora que Albacete sacaba pecho internacional con un presupuesto frugal para un Festival que no cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura, el hipersubvencionado mundo del cine celebraba sus Goyas en una gala, una vez más, incoherente y densa. La respuesta del público de Albacete volcándose de nuevo por el Festival y los ingresos que supone para la ciudad, mandan un mensaje directo a nuestros políticos de que las artes circenses son pan para el presente y el futuro del Albacete del siglo XXI.