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Las calles rodenses se llenaron de color

Nuria Alfaro
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Las palmas y ramas de olivo simbolizaron la celebración de la primera procesión, con los nazarenos de las nueve cofradías que acompañaron al paso de Cristo entrando en Jerusalén

Imagen del paso. - Foto: Nuria Alfaro

Las calles de La Roda se llenaron de palmas y ramas de olivo como parte de la celebración de la primera procesión de Semana Santa, la procesión de las Palmas. En ella los nazarenos de las nueve cofradías acompañan al paso de Cristo entrando en Jerusalén, popularmente conocido como La Borriquilla. Un año más, los miembros de las diferentes Cofradías y Hermandades de la localidad,  volvieron a  procesionar en Domingo de Ramos sin capuz como símbolo de la alegría y esperanza que supuso la entrada de Jesús en Jerusalén. 

A las 11 horas la Iglesia del Cristo acogió la bendición e inicio de la procesión que prosiguió su recorrido por las calles Puerta de Granada, Castelar, Cánovas, Paseo de la Estación, Paseo Ramón y Cajal,  Manuel Blanco, Plaza Mayor, Pedro Carrasco Bravo e Iglesia del Salvador. Tras su llegada al templo se celebró la misa propia de esta festividad en la que se leyó  el fragmento del Evangelio alusivo a la entrada de Jesús en Jerusalén.

La procesión estaba encabezada por los diferentes estandartes de las nueve cofradías, apareciendo en primer lugar el de la Cofradía del Santísimo Cristo del Perdón que este año preside la Junta de Cofradías y Hermandades. Los estandartes procesionan juntos  como símbolo de la unidad de las mismas. 

Pero sin duda,  el foco de atención se posaba en el paso de Cristo entrando a Jerusalén. Cientos de nazarenos de las nueve cofradías de localidad ataviados con sus túnicas y portando palmas o ramas de olivo acompañaron la imagen de Cristo entrado en Jerusalén hasta la Iglesia de El Salvador, dónde los cofrades y rodenses asistentes blandieron sus palmas y olivo simbolizando la alegría. Se trata de una procesión en la que son muchos los pequeños nazarenos que viven con expectación este acto, muchos de los cuales dan sus primeros pasos ataviados con su túnica. Cabe destacar, la gran expectación que esta procesión genera entre los rodenses, muestra de ello, es la cantidad de ciudadanos que disfrutaron de la procesión durante todo el recorrido, así como aquellos que se unieron a las filas de cofrades con la intención de acompañar a Jesús entrando en Jerusalén hasta el templo. La procesión se cerró con las melodías interpretadas por la Banda Municipal de Música.  A su llegada a la Iglesia de El Salvador se vivió uno de los momentos más emotivos con la acogida de la imagen entre el ruido producido por las palmas el olivo batidos por los rodenses. 

Entre las principales novedades de este año se encontraba la inclusión de nuevas imágenes en el paso de Cristo entrado en Jerusalén como son la imagen de Santiago Apóstol, San Juan, San Pedro y una hebrea lugareña.

Las palmas blancas eran las que antaño, y todavía hoy, marcaban las riadas de niños y adultos el día de Domingo de Ramos. Para la obtención de la famosa palma blanca se somete a las palmeras a un tratamiento  cuyo origen se pierde en la memoria de los siglos. Las palmas blancas son obtenidas mediante el tapado  de las ramas de algunas palmeras, generalmente los machos o hembras con producción de dátiles de escasa calidad. Las operaciones necesarias para este  tapado se han ido transmitiendo, con mínimas variantes, a través de generaciones de palmeros en Elche. La jornada previa, la Banda Municipal de Música ofreció un concierto especial de Semana Santa. A través del mismo, traslado al público la esencia de la Semana Santa  interpretando marchas procesionales como  Bendición y Gran Poder y Súplica.

ARCHIVADO EN: Jerusalén