TIEMPO MUERTO

Diego Izco

Periodista especializado en información deportiva


¿Es suerte?

04/12/2020

Existe un mantra, repetido hasta la saciedad (verosímil por tanto, pero también real), que dice que un campeón obtiene tal condición porque a lo largo del torneo ha tenido una cuota de suerte. Añado:también quien llega a una final. O a ‘semis’. O, sencillamente, quien pasa de fase o incluso quien gana un simple partido. 
Pero luego, además, hay equipos con una especial ‘potra’ (chorra, duende, culo... increíble que puedan ser sinónimos) en los momentos más grises. Este Real Madrid, por ejemplo, es el suicida que se lanza de la azotea pero comienza a rebotar en toldos para caer de pie. Metió dos goles en Moenchengladbach cuando el partido había ‘terminado’ y el rival había fallado hasta tres ocasiones demenciales (ese partido era prácticamente la eliminación de hoy), y después de haber perpetrado una tentativa de suicidio en Kiev el pasado martes... ¿Qué podría mantenerle vivo? Que el desastroso Inter ganase en el campo del maravilloso ‘Gladbach’. Dicho y hecho:2-3 para los italianos. Como si la Copa de Europa no quisiera que su gran gurú cayese a las primeras de cambio, le va lanzando flotadores para mantenerlo vivo aunque él parezca empeñado en morir... 
Otro grande al borde del abismo, el PSG, agotó su crédito de fortuna para toda la Champions en un solo partido. Lo de Old Trafford tiene a Solskjaer, todavía hoy, mirando por la ventana con el gesto más perturbador de Jack Nicholson:los dos fallos incomprensibles de Martial casi a puerta vacía con el 1-1, el balón al larguero de Cavani, el gol de Marquinhos (1-2) a un milímetro del fuera de juego, la roja a Fred (segunda amarilla, por tanto no revisable por el VAR) por tocar el balón y no a Herrera... Sí, la Liga de Campeones rescató (¿suerte?) a dos de sus más ilustres aspirantes a cadáveres.