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Intenso fin de semana para los novilleros albacetenses

Redacción
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José Fernando Molina y Alejandro Peñaranda salieron en hombros en Aldea del Fresno y Requejo, mientras que los becerristas Mazo, Monteagudo y Quesada triunfaron en la novillada de San Pedro, clasificatoria para el certamen Promesas de Nuestra Tierra

Intenso fin de semana para los novilleros albacetenses - Foto: Rubén Serrallé

La temporada comienza a coger ritmo y los novilleros de Albacete no se quedan atrás, con triunfos por toda España. Lo más destacado del fin de semana fueron las puertas grandes de José Fernando Molina y Alejandro Peñaranda en la localidad madrileña de Aldea del Fresno y Requejo, respectivamente.

El primero salió enrachado después de su Puerta Grande en Las Ventas y entró en la novillada de Aldea del Fresno en sustitución del mexicano Isaac Fonseca, herido en Madrid. Molina no falló y cortó dos orejas, lo que le permitió salir en hombros junto José Antonio Valencia Jr., que obtuvo otros dos trofeos, ante un encierro del hierro de Manuel Quintas y El Estoque.

Por su parte, Peñaranda fue el triunfador de la novillada celebrada en la localidad cántabra de Requejo, que por primera vez en la historia organizaba un festejo taurino. El de Iniesta, aunque criado taurinamente en Albcete, paseó cuatro orejas de los novillos de la ganadería de La Palmosilla. Junto a él, salieron en hombros el rejoneador Andy Cartagena, con tres orejas, y Daniel Medina, con otras tres.

En la localidad albacetense de San Pedro, la terna salió en hombros en un festejo, que era el último clasificatorio del Certamen Promesas de Nuestra Tierra para novilleros sin caballos. Los alumnos de la Escuela Taurina de Albacete, Francisco José Mazo, con tres orejas; Pedro Monteagudo, con dos, y Alejandro Quesada, con otras dos, abandonaron la plaza de toros en volandas. Los erales pertenecieron a la ganadería de Monte La Ermita, de los que destacó el quinto, premiado con la vuelta al ruedo.

Por último, el alumno de la Escuela Taurina de Albacete, Samuel Navalón, y el matador de toros de Tobarra, Rubén Pinar, protagonizaron un tentadero público en la localidad valenciana de Ayora, con reses del hierro de Nazario Ibáñez, que dieron buen juego.