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«Hay que valorar más a los amigos que a la televisión»

A.G.
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El sociólogo y político Juan de Dios Izquierdo Collado participó en el ciclo de conferencias de Aluex, donde expuso 'Una experiencia de jubilación'

«Hay que valorar más a los amigos que a la televisión» - Foto: Arturo Pérez

El ciclo de conferencias de la Asociación de Amigos y alumnos de la Universidad de la Experiencia de Albacete (Aluex) continuó ayer con la presencia del sociólogo Juan de Dios Izquierdo Collado.

Una experiencia de jubilación fue el título de la conferencia, en la que Izquierdo aportó una visión personal de la adaptación a una nueva vida tras una amplísima carrera profesional, tanto en el ámbito académico y de la divulgación como en el político, en el que ejerció cargos como senador y diputado por la provincia de Albacete y parlamentario europeo, entre 1982 y 2004.

 

Esta conferencia fue un relato en primera persona sobre sus vivencias personales, ¿cómo afrontó su preparación y con qué objetivos?

Ante todo, pretendía transmitir lo que me ocurrió cuando me tocó adoptar el rol de jubilado, al que llegué con mucha inquietud, porque había llevado una vida muy agitada y pensaba que ese estancamiento me iba a suponer una dificultad para gestionar mi tiempo o encontrar qué cosas hacer. Mi mujer se reía, porque ella llevaba ya ocho años jubilado y me dijo que realmente su problema era que no le sobraba ni un minuto.

Estuve muy preocupado por este asunto, hasta que pensé que me apetecía una especie de vuelta a los orígenes, a Deleitosa, el pueblo de Extremadura donde nací y del que tuve que salir para los estudios y el resto de mi vida profesional, sin poder disfrutarlo en mi tiempo de juventud y madurez.

Empecé a trabajar en este ambiente, me acerqué y casi me he convertido en un antropólogo, porque estoy dedicándole una gran cantidad de tiempo. He estado allí durante toda la pandemia, recabando tal cúmulo de historias e información que en estos momentos no hago otra cosa.

En la conferencia menciono algunas de ellas, cargadas de anécdotas sorprendentes, como el hecho de que Eugene Smith hiciera allí uno de los mejores reportajes fotográficos del siglo XX.

 

¿Ha sido, por tanto, una forma de promover y alentar una jubilación activa?

Efectivamente. Lo que yo le dije a Carmen, la organizadora, es que tiene una enorme cantera entre los propios asociados de Aluex, para que ellos mismos expongan sus vivencias y sus historias de vida, que son riquísimas.

Yo expuse la mía, para ver si conseguíamos divertirnos un poco, sin más pretensiones políticas, científicas o de cualquier otro tipo.

 

¿Qué consejos daría a quienes afrontan ahora la transición a la jubilación?

Cuando llegas a esta edad, que tiene mucho contenido y también muchas dificultades, hay una serie de cosas que aprender urgentemente, como hacer algo inmediatamente cuando se te ocurra y no esperar a hacerla después, porque es posible que no vuelvas a acordarte.

También, por supuesto, saber disfrutar de tus nietos, entender que lo más importante está muchas veces en las pequeñas cosas o valorar mucho más el hablar con los amigos que la televisión.

Además, hay que intentar no hacer de trapecista y, por ejemplo, apoyarte en algo fijo o sentarte cuando te vas a vestir para no terminar rompiéndote la cadera.

La jubilación es como una barca en el mar, tienes que tener dos remos que te permitan dirigirte en la dirección que quieres: uno es ser buena persona y el otro, tener sentido del humor. Quien no lo tiene a partir de los 65, está ante un problema.

 

¿Cómo ha vivido el regreso a Albacete de estos días?

Es un enorme placer poder volver, tras más de dos años sin venir por la pandemia. Estoy disfrutando mucho con mi familia o simplemente por poder salir a tomar churros por la mañana.

En Albacete tengo más amigos de los que merezco y compartimos un recuerdo mutuo muy positivo, como fue vivir desde el ámbito político el inicio de la transición, una joya que no debemos tocar y asumirla como es, un ejemplo mundial de cómo pasar de una dictadura a una democracia desde el diálogo y el sentido común.