Un Congreso agradecido se salta los protocolos

SPC- Agencias
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El medio centenar de diputados presentes en el pleno extraordinario paraliza la sesión a las ocho de la tarde para sumarse al resto del país con aplausos de homenaje a los sanitarios

Un Congreso agradecido se salta los protocolos - Foto: Mariscal

A las ocho en punto de la tarde, como sucede en las ventanas y los balcones de España, el medio centenar de diputados que acudieron ayer al Congreso pararon su actividad para aplaudir a los sanitarios que estos días trabajan de manera intensa para contener el contagio del coronavirus. El portavoz de Más País, Íñigo Errejón, se encontraba en el estrado cuando la presidenta de la Cámara Baja, Meritxell Batet, interrumpió su discurso para instar a los políticos allí presentes, como «representantes del pueblo» a predicar con el ejemplo.
Se trataba del segundo homenaje de una intensa jornada, dado que a primera hora se agradeció la labor de las dos trabajadoras encargadas de limpiar la tribuna después de cada intervención. Mientras una persona desinfectaba la tribuna, equipada con mascarilla y guantes, Batet quiso mostrar la gratitud de la Cámara por su tarea.
Como la sesión se preveía larga, superior a las seis horas, dos mujeres en lugar de una fueron las encargadas de desinfectar el atril, los micrófonos y los agarradores de la tribuna: Catalina Guille y Pilar Gil. Ellas, aseguró la presidenta, «van a protegernos y darnos seguridad para que podamos ejercer las intervenciones». La pasada semana fue otra trabajadora, Valentina Cepeda, la encargada de este trabajo en el Hemiciclo, y tanto entonces como ayer, los diputados presentes agradecieron entre aplausos su desempeño. 
La sesión, además, comenzó con un mensaje de solidaridad lanzado por la dirigente socialista hacia las familias de las personas que ya han fallecido como consecuecia del COVID-19. Así, también especificó que, tras el de la semana pasada, el pleno de ayer se iba a celebrar bajo «condiciones extraordinarias», las mismas, agregó, que «marcan la vida de la ciudadanía». En este sentido, defendió la oportunidad del debate y, por tanto, la responsabilidad de los diputados de seguir cumpliendo con «sus obligaciones y deberes».
«Y lo hacemos desde el mayor respeto y con la voluntad de contribuir a superar esta situación del mejor modo posible», proclamó Batet antes de recalcar la importancia de que, pese a las circunstancias excepcionales, «la discrepancia política» genere «un debate como instrumento» que mejore la toma de decisiones.
El Pleno comenzó y, obviamente, hubo discusión, pero, eso sí, con un nivel más calmado que en anteriores ocasiones. Será la situación actual, que rebaja la tensión.