La UTCA atiende 10 casos nuevos a la semana

T.R
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Mujeres adolescentes, con una edad media que ronda los 13 años, son el perfil que predomina en este dispositivo, donde el tratamiento se prolonga más allá del año

Algunas de las adolescentes en tratamiento charlan con parte de los profesionales que contribuyen a su recuperación en la UTCA. - Foto: Rubén Serrallé

A la semana el equipo multidisciplinar que integra los distintos dispositivos de la Unidad de Trastornos del Comportamiento Alimentario (UTCA)del Área Integrada de Albacete atiende a la semana una media de 10 nuevos casos de pacientes, en su mayoría menores, que presentan un denominador común: pérdida de peso brusca en poco tiempo y apatía por la comida. Cuanto mayor es la desnutrición en estos adolescentes más efectos psicológicos genera en su organismo, además de los físicos, con disminución de la capacidad de pensar, aumento de la irritabilidad, la tristeza, el enfado, el aislamiento, los problemas de convivencia y una disminución del rendimiento escolar. Estos datos revelan la dimensión de este problema de salud.
Yes que la mayoría de casos de trastornos del comportamiento alimentario tienen su origen en las experiencias, trucos e información relacionados con el alimento y compartidos en las redes sociales. Anorexia, bulimia y obesidad, son los trastornos alimentarios más conocidos. En todos ellos, hay una manifiesta mala relación con la comida, bien por exceso o bien por defecto. Aunque nadie es ajeno a sufrir estas enfermedades, muchos de los pacientes que debutan en la UTCA son adolescentes, y por tanto están sujetos a los cambios propios de esta etapa, donde la vulnerabilidad está a la orden del día, y aquí las redes sociales ejercen un protagonismo especial, ya que para bien o para mal todos los chicos y chicas tienen acceso  a las mismas, a  youtubers o influencers de referencia que les ofrecen todo tipo de dietas milagros, entrenamientos físicos extremos, y hasta productos y medicamentos sin prescripción médica ni por supuesto base científica. Todo ello, con el objetivo de cumplir con el canon de belleza que hay establecido.
Esta influencia que determinados contenidos de las redes sociales ejercen en los más vulnerables y en su capacidad de procesar estos contenidos, puede llegar a ser una trampa mortal para muchas familias cuyos hijos terminan con una desnutrición grave y por tanto con un diagnóstico de un trastorno del comportamiento alimentario. La coordinadora de la UTCA, la psicóloga clínica María Dolores Gómez Castillo,  aseguró que al año son entre 300 y 350 los pacientes nuevos atendidos en los distintos recursos que ofrece la Unidad, en función de la gravedad de los casos, porque hay pacientes que sólo precisan atención ambulatoria y seguimiento en las consultas de psicología clínica, psiquiatría y endocrinología, y otros más graves que requieren de una intervención de los distintos profesionales en el hospital de día o con ingreso completo en la planta de hospitalización, ubicada en la segunda planta del Hospital Perpetuo Socorro (donde de media al año ingresan 50 personas).
Este año la UTCA cumple 20 años de andadura en Albacete y para ello ya está diseñando distintas actividades como una exposición itinerante por los colegios y un congreso. En estas dos décadas, Gómez estima que han sido más de 5.000 los pacientes atendidos por sufrir trastornos alimentarios, más de 14.000 las consultas realizadas y un millar los pacientes que han precisado ingreso hospitalario. Afortunadamente ninguno de los enfermos durante su etapa de tratamiento han fallecido por un problema de desnutrición y sus complicaciones, aunque la coordinadora de la UTCA señala que entre el 10 y 15% de los casos con anorexia o bulimia pueden llegar a una situación grave, donde las recaídas entre los pacientes que siguen bien el tratamiento están a la orden del día (entre el 20 y el 30%), otro 10% abandona la terapia por falta de motivación o por no haber asumido que tiene un problema de salud.
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