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El Cristo regresó al Sahúco

A.D
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La tradición se cumplió y los esforzados andarines transportaron la Imagen desde Peñas de San Pedro hasta la aldea, donde fue recibido entre vítores y aplausos.

Llegada del Cristo al Puente de La Solana - Foto: Rubén Serrallé

Fe, devoción, entrega, compañerismo, esfuerzo y participación popular son notas distintivas del regreso al Santuario del Cristo del Sahúco, como es habitual acompañado por los fieles, por los esforzados andarines, mujeres y hombres que llevan a gala esa carrera, que hacen entre vivas al Cristo del Sahúco y a su Santísima Madre. 

El Lunes de Pentecostés, 6 de junio, como manda la tradición, después de dos años, se recuperó la Romería del Santo Cristo del Sahúco, con el traslado desde la aldea hasta la parroquia de Nuestra Señora de la Esperanza, Peñas de San Pedro. Hoy, de nuevo, con la localidad celebrando sus Fiestas, se produjo el regreso de la venerada imagen a la aldea peñera, cumpliendo así una de las tradiciones populares y religiosas más arraigadas en la provincia, de Interés Turístico Regional.

A las seis horas se llevó a cabo la santa misa y procesión hasta la Cruz del Santo. Posteriormente, se produjo la despedida oficial del Santísimo Cristo del Sahúco, con el cambio de la imagen de las andas a la urna.

Una carrera rápida, con sus relevos llevó al Cristo hasta la Cruz del Puente de la Solana, donde el santero procedió a la distribución de parejas (aunque en realidad son de cuatro corredores), todos de blanco, con su fajín rojo en el mayor número de casos, aunque también azul. No puede faltar el calentamiento en estos casos de los andarines, que ya desde muy jóvenes participan en este traslado de 14 kilómetros. Es una tradición que pasa de padres a hijos, arraigada en el localidad, muchos peñeros regresan estos días justamente para participar en esta carrera. Como destacaron muchos de estos, ya con 14 o 15 años la devoción llama y ahí están para colaborar y año tras año trasladar al Cristo, más todavía si cabe tras los dos años en los que no pudo llevarse a cabo esta manifestación de fe tan popular. 

Justo en la Cruz del Puente de la Solana, el santero, José Sánchez,  que comienza este año esa singular tarea de distribuir los turnos para portar al Cristo, comentó a La Tribuna de Albacete que "es mi primer año, me hace mucha ilusión, pero llevo 34 años corriendo y hemos hecho 55 parejas, que en realidad son cuatro personas, pero es que además, luego mucha gente va tomando el relevo, casi el doble", así que más de 300 corredores fueron tomando ese relevo en las paradas de la Rambla y la Cruz del Madroño.   

Es fundamental el relevo de estos esforzados andarines, pues la carrera tiene un bello recorrido, que transcurre en su totalidad por la carretera provincial AB-505, con parajes singulares, pero no exentos de dificultad, con las vueltas del terreno, propias de esta puerta de las Sierra.

Así, un año más, después del paréntesis por las restricciones sanitarias del Covid-19, hubo una gran presencia de fieles que precedieron a los corredores en el traslado, esos 14 kilómetros desde la localidad a la aldea, esperando en las paradas que jalonan el camino para acercarse y tocar al Cristo del Sahúco, entre aplausos y vítores. Los andarines, por "parejas" de cuatro fueron tomando el relevo para transportar al Cristo en la urna, a la carrera, hasta el santuario y como es habitual,  esos corredores no estuvieron solos, es fundamental el amplio dispositivo de seguridad, con unidades de la Guardia Civil, sanitarios, voluntarios y miembros de Protección Civil.

En las proximidades ya de la aldea  se producía ese encuentro con la Virgen, con el traslado a la andas y ya en procesión, entrar en el Sahúco, entre aplausos, con otra multitudinaria misa para darle la bienvenida.