El Barça, al asalto de un campo inexplorado

Agencias
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El equipo azulgrana visita al Nápoles por primera vez en su Historia en competición oficial, en busca de un buen resultado que le permita cerrar los octavos de final en la vuelta en casa

El Barça, al asalto de un campo inexplorado - Foto: CIRO FUSCO

El Barcelona regresará hoy a la Champions League para jugar ante  el Nápoles en San Paolo el choque de ida de octavos de final, justo después de haber recuperado el liderato de la Liga gracias a su victoria ante el Eibar (5-0) y la derrota del Real Madrid ante el Levante (1-0).
El bloque catalán viajó con 21 jugadores a la ciudad italiana, donde jugará por primera vez un partido oficial, pero sin muchas posibilidades de hacer un equipo titular con variantes. El Barça vuelve a afrontar un choque muy justito de mimbres debido a las lesiones, las últimas, de los dos laterales titulares (Sergi Roberto y Jordi Alba). En sus puestos, Nelson Semedo y Junior Firpo, están llamados a salir de inicio.
El encuentro será de máxima exigencia, pues la escuadra de Gennaro Gattuso no tiene un rumbo firme, al haber ganado cinco choques y haber perdido otros cinco, alternando situaciones de lo más variopintas, ya que sus mejores actuaciones las ha firmado en los tres últimos encuentros como visitante (Brescia, 1-2; Cagliari, 0-1; Sampdoria, 2-4). Por contra, cuenta con derrotas en las dos últimos jornadas como local (Lecce, 2-3; Fiorentina, 0-2), aunque hace cuatro jornadas fue capaz de derrotar a la Juventus (2-1).
La trayectoria de los azulgranas es mucho más firme y consistente en el último tramo de temporada. Especialmente en la Liga, donde tras perder el liderato y ver cómo el conjunto merengue parecía que tomaba carrerilla y ventaja, en dos partidos, los madridistas han perdido cinco puntos, hecho que los de Quique Setién no han desaprovechado para volver a ostentar el liderato el torneo.
En estos momentos, el duelo en la ciudad del Vesubio cobra una importancia desmedida, ya que el choque llega en un período muy convulso en Barcelona, donde las tensiones internas de la directiva, debido al escándalo de las redes sociales, llevaron a una parte importante del Camp Nou, el pasado sábado, a pedir la dimisión del presidente del club, Josep Maria Bartomeu.
La inminencia del ‘clásico’ del domingo en Madrid confiere a este choque una importancia vital, ya que el pulso acelerado del barcelonismo se puede alterar considerablemente ante cualquier resultado que no sea una victoria en el sur de Italia.
El conjunto culé alineó el fin de semana pasado un rombo en el centro del campo, prescindiendo de uno de sus delanteros (Ansu Fati), para dar más opciones en el eje para la salida del balón desde Ter Stegen, una opción que se aventura idéntica para San Paolo, pero sobre todo, de inicio, para tener más opciones de no perder el control del esférico en la zona de creación.
Enfrente, el equipo de Setién tendrá a un Nápoles que está dando su mejor versión en la Champions, en la que ha sido capaz de doblegar al Liverpool en casa y de empatar en Anfield.
Los hombres de Gattuso lograron incrementar el nivel de sus prestaciones en los partidos ‘grandes’ y también doblegaron a la Juventus en la Serie A (2-1), eliminaron a la Lazio de la Copa Italia y vencieron al Inter de Milán en San Siro.
Para esta cita, Gattuso debería encomendarse a un 4-3-3 con una delantera ligera, compuesta por Lorenzo Insigne, el español José Callejón y el belga Dries Mertens, más adecuada para aprovechar los espacios que pueda conceder el conjunto catalán.
La baja más importante, a la espera de las últimas decisiones del técnico, será la del defensa senegalés Kalidou Koulibaly. Delante del meta colombiano David Ospina, será el griego Kostas Manolas en formar la zaga junto al serbio Nikola Maksimovic, con el portugués Mario Rui y el italiano Giovanni Di Lorenzo en los dos carriles.
En el centro del campo, el español Fabián Ruiz y el polaco Piotr Zielinski serán los dos volantes, protegidos por el alemán Diego Demme.