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Fernando Fuentes

Fernando Fuentes


Tetas

01/02/2022

Este artículo no lo podrán leer en el caralibro ya que va de tetas. Ya se sabe la extraña manía que Zuckerberg siente por los pechos y, en especial, por los pezones. Lo curioso es que solo los censura cuando son femeninos.
A Casado le pasa algo parecido. Cuando hace referencia a la canción de la Bandini -en la que se dice muchas veces teta- el líder popular esquiva esta maravillosa palabra, haciendo el ridículo por meapilismo exacerbado. Habría que recordarle a Pablo que de una teta venimos, nos alimentamos al nacer y, por ellas, somos capaces de empezar guerras y, hasta, pararlas.
Va a tener razón la cantante, ahora ya rebautizada como Rigoteta, cuando dicen que las tetas dan mucho miedo. A tipos como el máximo gerifalte de la derecha nacional sí. Y eso casa con que, en las últimas semanas, saltando enmocasinado de granja en vaquería, en su afán de arañar votos para Mañueco, no se haya atrevido a acercar sus manitas, a las calientes ubres de una hermosa vaca castellana, para ordeñarla ante las teles de turno.
Parece una evidencia que este señor tiene un problema con las tetas. Y mira que me consta que sus votantes no son precisamente tetáfobicos. De hecho, a casi todos, las tetas no nos dan miedo. Muy al contrario. Son fruto de nuestra devoción, deseo y respeto.
De lo que sí estoy seguro es de eso de que la letra de Ay mamá se convirtiera en pasto de polémica política no la benefició en sus anhelos de representar a España, en esa farsa hortera llamada Eurovisión. Fue ponerla la ministra Montero en su bocaza y saltar, como un resorte, un remilgado Casado a reprobarla; eso sí, sin decir teta por si acaso las moscas. O los de Vox, quién sabe. Y eso, quizá, les perjudicó en esas votaciones rarunas en las que, para sorpresa de todos, no salió victoriosa siendo, a todas luces y por unanimidad popular, la mejor. A propósito, huelga incidir en que lo que se politiza se empuerca para siempre. En fin, vivan ellas, las mamas de las mamás y al que le de miedo, o asco, que se lo haga mirar y con urgencia. Y tenga cuidado Señor Casado, ellas, con sus tetas, también votan.