El primer baile de dudas

Diego Izco (SPC)
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La derrota ante Escocia abre incógnitas sobre el nivel de España y la capacidad de De la Fuente

El siguiente compromiso de La Roja será en junio, cuando deberá afrontar la Fase Final de la Liga de las Naciones y donde se enfrentará en semifinales a Italia. - Foto: Europa Press

La resaca del día después invitaba a torcer el gesto: España había dado una mala imagen en Escocia (2-0) en su camino hacia la Eurocopa y en un país en permanente conflicto alrededor de la selección aparecieron las primeras dudas sobre el proyecto de De la Fuente.

Cambios

Aquello de «los experimentos, con gaseosa» no cuajó en el ideario del técnico de Haro. Esas ocho novedades sobraban en el partido más complejo de toda la clasificación -Escocia, al contrario que Noruega, es una selección en claro ascenso- y lo que al principio del encuentro sonaba digno («Confía en todos los que ha llevado») se convirtió en ventajista («Demasiados cambios en un equipo que aún está asimilando conceptos»). 

Ejercicio mental

No hace falta tirar de boli y papel, aunque tal vez sería más exacto: se trata de elaborar una lista de los 10 mejores futbolistas del mundo en su puesto. ¿Habría algún jugador español en ella? A botepronto, tal vez Rodri se colaría en el 'Top 10' de mediocentros, quizás Pedri en la mediapunta. Tal vez público y crítica deban hacer un ejercicio de 'introspección' y saber dónde está hoy España en el escalafón mundial. 

Joselu como síntoma

En este sentido, Joselu es un tipo de 32 años cuyas mejores actuaciones han llegado en un Alavés que descendió a Segunda y en el Espanyol que camina 17º en LaLiga. Ha trabajado duro para llegar y se ganó la titularidad con su doblete ante Noruega. Pero con un repaso a los 'nueves' de las primeras 20-30 selecciones del 'ranking' FIFA, ¿en qué puesto quedaría Joselu Mato? Todo el respeto y los honores al gallego, pero el «es lo que hay» de Koeman, se adapta a la actualidad de la Roja. 

Un reflejo

El fútbol ha cambiado. El ritmo de los partidos es elevado, la intensidad es la marca de agua del juego moderno -el ambiente de Hampden Park y la entrega de los escoceses como prueba inequívoca- y puede que en España no sepamos hacer 'eso': tenemos la Liga en la que menos goles se marcan, en la que menos minutos se juegan (la de más «interrupciones innecesarias», como las contabiliza FIFA), la que más tarjetas rojas acumula… ¿Y si el nivel del equipo nacional es el reflejo de la competición doméstica? Hace tiempo que urge una reunión de la LFP para elevar el nivel del torneo, lo que redundaría en beneficio de la selección. Pero, ¿tenemos paciencia para esperar? 

Daño 'co-lateral'

Los 'petardazos' de Pedro Porro y Carvajal en los dos goles de Escocia fueron groseros. Un resbalón inoportuno del primero y una 'dimisión' del segundo en plena carrera con Tierney pusieron el triunfo en bandeja. Mientras, en el lateral izquierdo, De la Fuente dejó sin convocar a Balde y entregó los 90 minutos a Gayà, cumplidor, pero aun lejos de su mejor nivel (el Valencia está como está). En un bloque que necesita ser dominante, la versión de los laterales debe ser infinitamente superior a la mostrada en Glasgow. 

Muy fácil

El sueño de todo central escocés, desde que el fútbol es fútbol, es encontrarse con un rival que le cuelgue balones al área. Hanley y Porteous (Tierney en menor medida) son zagueros encantados de 'pegarse' con un Joselu o un Borja Iglesias y de darle 1.000 cabezazos por partido al esférico, no tanto a batirse con interiores que rompan al espacio, que busquen desmarques de ruptura o 'virgueros' que encaren o empiecen a tirar paredes cerca del área. La sensación de impotencia de España (ningún tiro a puerta en la segunda mitad) fue insoportable. 

Ruptura

Tal vez la obsesión de romper con todo lo anterior ha equivocado el camino: el 'plan b' nunca debe convertirse en el 'plan a', un método de juego que, efectivamente, fracasó ante Marruecos en el Mundial… pero ha servido para meter a España en dos 'Final Four' de la Liga de las Naciones o alcanzar las semifinales de la última Eurocopa. La Roja tiene futbolistas para combinar y dominar los choques. Renegar de lo 'propio' y no saber hacer lo 'ajeno' es un mal síntoma. Cualquier transformación necesita tiempo. ¿Qué estilo va a tener la España de De la Fuente? Es pronto para responder, pero «decepcionante» sería una respuesta momentánea. 

Sufrimiento

Algo le sucede sistemáticamente a España (también a las últimas versiones de la de Luis Enrique): le llegan poco y le hacen mucho daño. Pasó ante Noruega, que con apenas tres llegadas pudo haberse llevado el partido -hasta la irrupción final de Joselu-. Y pasó contra Escocia, que hizo dos goles y tuvo otras dos muy claras con apenas cuatro visitas al área. Y no es tanta culpa de los defensas, a pesar de los errores de Porro y Carvajal: en el fútbol moderno se defiende y se ataca en bloque. Los dos tantos fueron de McTominay, el mediocentro escocés. ¿Quién debía seguirle?