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El CB Almansa pagó los platos rotos

Alberto Fernández (ADG)
-

68
EasyCharger Palencia
57
CB Almansa con Afanion
Finalizado
El equipo de Rubén Perelló vio frenada su buena racha ante un Palencia en estado de gracia que lo destrozó en el segundo y el tercer periodo

Dos jugadores del CB Almansa hablan durante un partido. - Foto: Rubén Serrallé

Dura derrota del Almansa con Afanion por 68-57 en su desplazamiento a la ribera del Carrión para medirse a un EasyCharger Palencia que realizó una de las actuaciones más completas de su temporada. Las filas locales recuperaron su mejor versión después de cuatro derrotas consecutivas e hicieron pagar los platos rotos al bando almanseño. El conjunto blanquiazul fue incapaz de dar continuidad a su buen momento de forma, ya que fue superado en la práctica totalidad del enfrentamiento.

En el amanecer de un segundo cuarto en el que los jugadores preparados por Pedro Rivero dejaron el choque visto para sentencia. Una lección de contundencia y acierto en el lanzamiento ante el que poco pudo hacer el plantel foráneo. El primer demarraje anfitrión llegó tras un desajuste defensivo que castigó Barro en el poste bajo (25-17, min 12). A partir de ese momento, los problemas se agudizaron para un equipo incapaz de contener la hemorragia que provocaron los atacantes rivales. Quiso reaccionar Rubén Perelló y buscó endurecer su defensa mediante la entrada en pista de la segunda unidad. Una labor de protección que complementó Polanco con buenos lanzamientos y dinamismo desde el perímetro (27-24, min. 15). Un espejismo, en todo caso, porque el tiempo muerto que solicitó el entrenador local reactivó las ideas y las pulsaciones de sus efectivos hasta colocar un nuevo parcial 11-2 que fue sinónimo de KO por la vía del cloroformo.  
Ya de regreso de los vestuarios, el cortocircuito ofensivo de la plantilla de Almansa se hizo más evidente ante un Palencia que no bajó su eficiencia ofensiva. Además supo multiplicar sus amenazas. Con una distancia insalvable de 21 puntos (53-32, min. 29), el resto del duelo fue una clase de maquillaje a destiempo por parte de los efectivos visitantes.