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Javier López-Galiacho

Javier López-Galiacho


El Encuentro

12/04/2022

Tras doss años sin celebrarse (2020-2021), a causa del calvario pandémico, retorna estos días la Semana Santa de Albacete. Días Santos que, por varios íntimos motivos, llevo en mi corazón. En 2015, la Junta de Cofradías y nuestro obispo entonces, el recordado don Ciriaco, me designaron su pregonero. Un altísimo honor que recibí como antiguo cofrade de Nuestro Padre Jesús Nazareno, cuya capa amarilla y capuchón morado, vestí en aquellas Semanas Santas de mi mejor infancia y pasajera juventud. Sin olvidar haber portado alguna madrugada del Viernes Santo, la cruz de madera sobre el hábito morado y blanco de la Cofradía del Silencio. Este año, la Junta de Cofradías, presidida con gran acierto por Antonio Martín Ruiz, nos ha distinguido a Amithe con su reconocimiento por el trabajo en la candidatura de ese Teatro Circo a patrimonio mundial de la Humanidad por la Unesco. Galardón que recogió en nuestro nombre, el socio de honor, Alfonso López, historia viva de esa radio de Albacete que tanto ha hecho por nuestra Semana Santa. Son muchos los recuerdos que guardo sobre estos días Santos en nuestra ciudad. Pero hoy, permíteme lector, lectora, que rememore contigo un momento especial de esta Semana, como es la corta, pero emotiva, Procesión del Encuentro entre Nuestro Padre Jesús Nazareno (una talla impresionante de 1943 del gran imaginero valenciano José Dies) y la imagen de la Verónica.  En mis tiempos de cofrade se celebraba en Viernes Santo por la mañana y en la mismísima plaza del Altozano, hoy levantada por las interminables obras. Recuerdo observar desde la mirilla de mi capuchón morado, los balcones del Gran Hotel repletos de clientes que admiraban, como el numerosísimo público albacetense allí congregado, la complicada aproximación de los dos pasos para dejar caer en el Encuentro, el paño inmaculado de la Verónica, apareciendo grabada la cara de Cristo. En ese instante, la muy querida Banda Municipal, dirigida entonces por otro grande como fue el maestro don Crescencio Diaz Felipe, arrancaba con el Himno de España y un no se qué en el alma de cofrade y español, te hacía brotar un chorro de lágrimas. Feliz Semana Santa de Albacete. Os saludo cofrades, viejos compañeros. Siempre al lado de Jesús de Galilea, El Nazareno.