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Dulceida protagoniza su propio documental

SPC
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Atresmedia estrena este domingo la nueva entrega de 'Pongamos que hablo de...' en la que la 'influencer' repasa su carrera y descubre su lado más personal a través de los que mejor la conocen

Además de ser un icono de moda, Dulceida se ha convertido en un referente LGTBI para varias generaciones de jóvenes.

Tras el éxito de las primeras entregas en torno a la figura de Joaquín Sabina, Pedro Almodóvar, Mecano o Ronaldo, Pongamos que hablo de... -la serie documental de Atresplayer Premium que repasa la vida de algunos de las personalidades más importantes- se adentra en esta ocasión en la vida de Dulceida.

La plataforma continúa así su apuesta por el mundo de los documentales, lanzando nuevas historias gracias a la buena acogida de las anteriores entregas, y los espectadores podrán disfrutar de Pongamos que hablo de Dulceida a partir de este domingo. Producido por Atresmedia Televisión en colaboración con Happy Ending, será un reportaje de tres episodios conducidos por Iñaki López y dirigidos por Alberto del Pozo donde la audiencia tendrá la oportunidad de descubrir la trayectoria de la conocida influencer.

En España, y solo en Instagram, hay actualmente 52.000 usuarios de redes sociales que, por su elevado número de seguidores, son capaces de generar tendencias. Sin embargo, son muy pocos los que viven exclusivamente de eso: de seducir a millones de personas. 

Entre todos ellos, hay una mujer que destaca especialmente: Dulceida, la primera española que logró vivir de las redes convirtiéndose en un fenómeno social desconocido hasta entonces. La primera en tener dos millones de seguidores en Instagram y la única capaz de lograr 100.000 me gusta en menos de una hora.

¿Cómo lo ha conseguido? ¿Cómo pasa de ser una dependienta de Zara a convertirse en una celebrity internacional reclamada por marcas tan prestigiosas como Christian Dior o invitada a la Gala de los Premios Goya? ¿Cómo ha logrado convertirse en un icono LGTBI para varias generaciones de jóvenes? ¿Qué le ha llevado a emprender intensas campañas contra el bullying? ¿Qué tiene para que cada año miles de personas se recorran España para verla en su propio festival, el Dulceweekend? Todas esas preguntas, y muchas más, tendrán respuesta en Pongamos que hablo de Dulceida.

Cuando nadie conocía el significado de la palabra influencer, Aída Domènech ya trabajaba, sin saberlo, para convertirse en una. Al abandonar sus estudios, decidió compartir sus conocimientos sobre moda, una de sus grandes pasiones, en su blog. Ahí subía sus looks y contaba dónde compraba sus prendas y cómo las combinaba. Lo hacía de forma natural y espontánea, sin grandes pretensiones. 

Poco a poco empezó a tener una legión de seguidores y a recibir sus primeros contratos. «Una tienda le ofreció 300 euros por hacerse fotos con sus productos, yo no me lo creía», confiesa su madre, que por aquel entonces vivía preocupada de que su hija pasara las horas muertas frente al ordenador. Pero esa oferta fue la que le cambió la vida, la que le hizo ver que había una profesión en su hobby.

'Bullying'. Su madre también revela aspectos de la vida privada de Dulceida, como por ejemplo, el trauma que vivió durante la adolescencia por su aspecto físico y la actitud de sus profesores: «Tuve que ir varias veces al instituto a decirles que si mi hija se operaba para quitarse pecho, iban a tener que pagar ellos la operación. No era justo lo que estaban haciendo con ella».

Además, con su buena amiga Madame de Rosa, el documental descifrará algunas de las claves de su éxito, las razones que la han convertido en la reina de las influencers.