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«Apoyo la experimentación, vivo en ella permanentemente»

Antonio Díaz
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Francisco José Arcángel Ramos, conocido artísticamente como Arcángel, actúa por primera vez en Albacete, en el Teatro Circo, hoy, a partir de las 20 horas, donde ofrecerá el programa Cante y tacón

Arcángel actúa hoy en el Teatro Circo, a las 20 horas.

Francisco José Arcángel Ramos, conocido artísticamente como Arcángel, actúa por primera vez en Albacete, en el Teatro Circo, hoy, a partir de las 20 horas, donde ofrecerá el programa Cante y tacón, acompañado por Francis Gómez a la guitarra; Lito Manez, percusión; y Macarena López y Alberto Sellés, danza. Además, impartió una nueva masterclass en el Aula de Guitarra Flamenca de la Casa de Cultura José Saramago.  El artista comentó a La Tribuna de Albacete las singularidades de este concierto, que no se pudo celebrar en marzo de 2020 por la pandemia.

Por fin se recupera el concierto que quedó pendiente.

Pues sí, afortunadamente después de todo los que hemos pasado, tengo la oportunidad de ir a Albacete, que es una ciudad donde no he tenido el gusto de cantar. Y, sobre todo, con el optimismo que da la realidad que estamos viviendo, que parece ser que dejamos un poco atrás la pandemia, siendo por supuesto, cautos y no bajando los brazos ni la vigilancia. 

Cante y tacón como título de este espectáculo que presenta en el Teatro Circo.

Bueno es un espectáculo que intenta situarme de nuevo en la época en la que canté para bailar, por cierto mucho y muchos años. Es una combinación de cante y baile, disciplinas que he ido combinando en buena parte de mi carrera, hasta que emprendí la mía en solitario. 

¿Se había olvidado el flamenco de ese acompañamiento al baile para destacar más al solista?

No es que el flamenco se haya olvidado, sino que los que hacemos carrera en solitario, pues es algo que casi no volvemos a hacer en nuestra vida. Por norma general, el cantaor flamenco, cuando emprende una carrera en solitario, no vuelve a cantar para bailar. No sé, se identifica como un paso atrás y, aunque evidentemente no es algo que yo vaya a alargar en el tiempo siempre, sí estoy en un momento en el que me apetece mucho recordar esos tiempos, porque soy un amante del baile y porque creo que hay que exigirle a un cantaor la disciplina de que sepa cantar para bailar, con la exigencia rítmica que comporta y con la exigencia de asumir un papel que normalmente no está acostumbrado, porque es el protagonista, pero es un ejercicio que, de vez en cuando, tenemos que hacer y está bien que volvamos la vista atrás. 

¿Cómo fue esa clase magistral?

De momento, yo no soy maestro de nada, ni de nadie. Solamente hablo de lo que yo entiendo por flamenco y, en este caso, por el fandango de Huelva. Creo que nadie tiene la varita mágica ni la fórmula única para llegar a conocer los cantes y a saber de lo que se está tratando, pero sí que desde nuestra experiencia podemos aportar bastantes matices nuevos que, a simple vista pueden quedar diluidos en el magma que supone el cante flamenco. Por otra parte, ayudar a la gente a coger atajos para el entendimiento de algo y entiéndase como un atajo simplemente llegar de manera más directa, aunque a veces también coger el camino tortuoso te ayuda mucho, pero bueno, creo que hay cosas que no merecen la pena perder el tiempo, chocar de nuevo con la misma pared. 

¿Se puede enseñar a cantar flamenco o eso viene de serie en el ADN?

Yo creo que se puede aprender a cantar flamenco o lo que quieras,  otra cosa es cantarlo bien, son dos cosas diferentes. Al final para dar notas, casi todo el mundo está medianamente capacitado y para entenderlas, también. Entonces, bueno es cuestión de explicarlo de una manera muy gráfica para que se entienda muy bien, otra cosa es que se aprenda a cantar con una cualidad que depende más del talento artístico que del cognitivo. 

También le gusta experimentar.

Por supuesto, no entiendo en flamenco, la música, el arte sin experimentar. Eso sí, yo le pongo un condicionante, no a la libertad, porque la libertad la tiene cada uno para hacer lo que le viene en gana en cada momento, pero sí creo que no se puede pedir la misma valoración ante algo que nace de un trabajo y conocimiento riguroso de la tradición y con respeto hacia ella, que  algo que nace del desconocimiento y de la pura especulación, para mí son dos cosas diferentes. Ahora, libertad para que cada uno haga lo que quiera, es obvio, es por lo que debemos luchar en el mundo artístico, pero esa salvedad. Apoyo la experimentación, vivo en ella permanentemente, pero una experimentación no puede nacer del desconocimiento y la especulación. No se puede pedir que tengamos la misma valoración. 

Con esos mimbres nacen trabajos como Al este del Cante y de paso se gana un Grammy.

Bueno, no lo hicimos para ganar, lo hicimos para disfrutar y el Grammy bienvenido fue. Ese es un disco que no tiene nada que ver con el flamenco tradicional, más allá de que lo canta y lo toca gente que tiene su carrera dentro del flamenco. Es una experimentación que me apetecía muchísimo y es un disco que quería hacer, atendiendo a mis gustos personales. 

¿Tablao fue más reivindicativo de una tradición y esencia?

Más que de la esencia, que creo que está dentro de cada uno, estaba dentro de los cánones del flamenco tradicional, también traspasado por todos los filtros y de todas las cosas que vamos escuchando, conociendo. 

Un artista como usted, que ha recibido los más importantes galardones, como la Bienal de flamenco, ¿qué retos tiene?

Retos todos y ojalá sean muchos y me que hagan disfrutar, porque creo que donde uno tiene que situarse siempre es en mejorar y eso no solo significa cantar mejor. Hay veces que no porque se cante mejor algo estás mejorando en nada, porque si cantas lo mismo de siempre, mejoras lo que ya sabías, pero el campo de la experimentación y de la mejora no solo está en algo que pertenezca simplemente a tu voz, hay que mejorar el sonido, la elección de los temas, los textos, los arreglos. En fin, hacer discos de otra forma, eso para mi es mejorar y si encima eres mejor persona, ya lo bordas.