José Fidel López


Nos faltará un verano

30/07/2020

Ya asumimos en su momento que nos habían robado el mes de abril. Pero a este paso, a todos o casi todos, cuando echemos cuentas, nos faltará un verano. Y no es una ofensa, sino una realidad indiscutible visto lo visto respecto al crecimiento de los brotes por todo el mundo y, por ende, por España. Estoy seguro que la mayoría de ustedes habrán tratado de organizar unas vacaciones autárquicas, de andar por casa, de ir unos pocos días al pueblo, al apartamento playero de un amigo o a un hotelito. Pero todos esos planes van camino de ser poco menos que una ilusión por culpa de este maldito virus al que ya no sólo nuestros responsables políticos trataron de quitarle hierro allá por febrero, sino por parte de nuestra sociedad, y no entonces, cuando el Covid-19 comenzó a expandirse sin control, sino ahora, en estos días. Hay quien no se sabe divertir con empatía y responsabilidad. Que son incapaces de acudir a un establecimiento a tomar una copa o una caña y mantener las normas que los expertos nos marcaron. O que se montan un botellón un día sí y otro también a pesar de que en nuestra ciudad están prohibidos hace tiempo. Por cierto, me resulta sorprendente que ahora sean muchas las poblaciones que estén dictando bandos y normas impidiendo estas prácticas. ¿Ahora? 
El caso es que si este virus sigue en aumento y acelera la dichosa segunda oleada serán muchos los que habrán alimentado este coronavirus, y entonces lamentarán que personas de su entorno se hayan infectado, con un evidente riesgo para su salud, o que hayan perdido su empleo. Un desastre.



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