Domingo Henares


Día de estar juntos

18/10/2020

Quedará memoria en las hemerotecas de un día tan señalado como el 12 de octubre último. Avisado de antemano con menos publicidad de la que se hace al coronavirus 2020. Fue Día de la raza, de la Hispanidad y también llamada fiesta nacional de España. Y puede añadirse que día de demasiadas falsedades a pleno día, a una hora en punto de la luz que llenaba la Plaza de Armas del Palacio de Oriente. Falsa la brevísima conversación cordial que tuvieron la presidenta de la Comunidad de Madrid y el presidente del Gobierno. Falso el saludo reglamentario que se cruzaron su Majestad el Rey, tan monárquico,  y el dirigente de Podemos, más republicano que el mástil de la bandera tricolor. Falsa la parada militar, que más parecía un juego de niños con sus soldaditos de plomo. Y falso que la Nación estuviera de fiesta, con tanta enfermedad irrespirable cada vez que sonaba la sirena de una ambulancia.
  Y la fiesta ocurría mientras los asistentes ocultaban sus pensamientos y sus palabras con una máscara recién puesta, con movimientos de mano casi de bailarina. Asistentes falsos también, desde la prudente cercanía que dan los televisores y las radios de inmediato y, ya mañana, la prensa. Fue un día de estar juntos para convencernos de que la verdad escueta en sociedad, o con el primero que llegue, sería muy incómoda, acaso peligrosa y en ocasiones desaconsejable.
  En días así, los niños juegan distraídos. Si alguno advierte el espectáculo, hay que decirle pronto que la verdad que lleva dentro no muere. Solo entre los adultos, y por prudencia, algunos  la esconden.