Fernando Fuentes


Aplausos para la última piedra

13/10/2020

Como era de suponer, desde ahora y hasta el mismo día de las próximas elecciones autonómicas, esto va a ser un carrusel frenético de anuncios de cosas buenas para nuestra ciudad por parte de la Junta de Comunidades. Su Presidente sabe que los albaceteños no le perdonan su desastrosa e incapaz gestión ante la primera ola del coronavirus y, sobre todo, las muchas mentiras que no tuvo reparo en poner en circulación con la única intención de seguir calentando sillón en Fuensalida. La cicatriz es grande y profunda. Sigue abierta y supura. Él lo sabe. De hecho desde marzo no se ha atrevido a venir a nuestra ciudad a pecho descubierto. Seguramente no lo hará hasta que venga a inaugurar el nuevo hospital del que ya sabemos dónde, pero no cuándo ni, apenas, cómo. Por eso en cuanto vemos que Page sale a pregonar algo nuevo para Albacete todo nos huele a campaña de lavado de imagen; a estrategia de acercamiento a una ciudadanía a la que traicionó y dejó tirada en los peores momentos de su historia sanitaria y social y a un intento de recuperar miles de votos, que antes eran suyos, y ahora sabe perdidos. Acaba de salir anunciando, a los cuatro vientos, que en nuestra ciudad se va a construir un flamante centro de tercera edad vinculado a la investigación neurodegenerativa. Si nos quedamos con el titular estamos ante una gran noticia. Pero en la letra pequeña descubrimos que será financiado con dinero público, pero gestionado desde la empresa privada. Al más puro estilo PP, vaya. Nos hemos acostumbrado a celebrar anuncios que no son más que propaganda, pagada con el dinero de nuestros impuestos. La primera piedra no merece aplausos, solo la colocación de la última debe de ser de festejado. O aún mejor, cuando tengamos la certeza de que, tras la fachada, está lo justo y necesario para empezar a funcionar. Como en el caso del nuevo hospital de Toledo, tan bello por fuera como vacío por dentro. Atentos quedamos.