Editorial

La terapia ocupacional necesita un nuevo impulso y más personal

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"Afaeps tiene las herramientas para ayudar, pero no deberían ser sólo las asociaciones, sino también las administraciones"

La terapia ocupacional se centra en el uso de las actividades de cuidado, trabajo y juego para incrementar la independencia funcional, aumentar el desarrollo y prevenir la incapacidad; puede incluir la adaptación de tareas o del entorno para alcanzar la máxima independencia y para aumentar la calidad de vida. El terapeuta ocupacional utiliza actividades de cuidado personal, de cuidado del hogar y recreativas para facilitar o aumentar al máximo el nivel de función del paciente. Se evalúan tanto los aspectos psicosociales como los aspectos físicos del estado del paciente en función del contexto total del tratamiento.
En el caso que nos ocupa es el papel de la terapia ocupacional con personas con enfermedad mental que se convierte en algo necesario para dar una mejor calidad de vida a este colectivo que tiene algún trastorno y también, se hace extensible y repercute en sus familiares. Por eso, según explica Cortes Felguera, terapeuta ocupacional en el centro de rehabilitación de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Enfermedad Mental (Afaeps) dice que «si analizamos un día cualquiera de nuestra vida, las personas vamos desempeñando actividades básicas, desde el comer o el vestirnos, hasta el trabajo, el ocio y la participación social», para añadir que «en mi opinión faltan muchos más terapeutas ocupacionales en Salud Mental para garantizar una atención de calidad; de momento no se cumplen las ratios reflejadas en el Plan de Salud Mental de Castilla-La Mancha». Además apunta que la terapia en el caso de la Salud Mental está presente en todos los recursos asistenciales, entre ellos, las viviendas supervisadas y pisos compartidos donde la terapeuta ocupacional de Afaeps acude para trabajar con los usuarios rutinas cotidianas como la limpieza de zonas comunes y personales, la compra diaria, la cocina, el estudio, el descanso…, así como el respeto hacia los demás, la convivencia, la empatía y el autocontrol.
Uno de los caballos de batalla que tienen, al igual que en la sanidad son las listas de espera que continúan aumentando, y más a raíz de la pandemia, en el caso de este colectivo es que falta personal para atenderlas como debieran. Hay que poner la humanidad por delante y meterse en la piel de un familiar que viva con un enfermo mental o en una vivienda tutelada, por eso Afaeps tiene las herramientas para ayudar, pero no deberían ser sólo las asociaciones, sino también las administraciones, las que  con una mayor dotación presupuestaria acabaran con el problema. De ahí que sea importante este altavoz para sensibilizar a la población sobre un problema que existe, aunque se viva en el silencio de un hogar, y se hace necesario darle un nuevo impulso y potenciar, más si cabe, la terapia ocupacional con personas con enfermedad mental.