Paco Mora


La gran desconfianza

27/03/2021

La AstraZeneca ha sembrado el terror y nadie quiere ser vacunado con ella, por mucho que algunos líderes políticos europeos se hayan prestado a fotografiarse poniéndosela. Cuesta poco dejarse dar un pinchazo a jeringuilla vacía para demostrar que si ellos se la ponen es porque no hay peligro alguno de reacción, y así salvar el patinazo multimillonario de los laboratorios que la sirven, ellos sabrán a cambio de qué. Porque, ¿ustedes se fían de la grey política? Pues ni yo ni otros muchos miles de ciudadanos nos fiamos ni un pelo de unos politicastros que por dinero y poder son capaces de todo. Así es que ojo al parche, porque si nos dejamos manipular también en esto, el ahorro en pensiones de muchos países va a ser extraordinario…Como decía aquel: «No me fio de la mitad de la cuadrilla», y eran dos. 
Sería muy extraño que no intentaran engañarnos también en esto. Y si con una felonía de este calibre se llevan por delante un miembro de mi familia, Jack el Destripador a mi lado va ser un párvulo. ¿En esto no iban a intentar engañarnos, cuando ya lo han hecho en tantas otras cosas? Han conseguido que el peor de los virus a que nos estamos enfrentando sea la manipulación de la desclasada clase política que nos acoquina y nos altera el pulso. Más valdría que se dedicaran a restaurar la confianza del pueblo, al que tanto han defraudado y siguen defraudando cada día que sale el sol, y hasta en los días nublados. 
Y es que este extraño y variopinto coctel político que vive y se enriquece a costa del presupuesto, está dispuesto a todo con tal de continuar en el machito. Y con esa postura se han ganado nuestra total desconfianza, pues la confianza es un vaso muy frágil que cuando se rompe es de imposible restauración.