CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


La nueva Juana de Arco

28/12/2020

Aquella Doncella de Orleans, en francés: La Pucelle d’Orléans; Domrémy, nacida hacia 1412 en la localidad de Ruan y fallecida por el fuego de la Inquisición el 30 de mayo de 1431, con apenas 19 años, fue una joven campesina que ha sido considerada por la historia como esa heroína de Francia, admirada por todo el pueblo llano, gracias a su papel de defensa, lucha y bravura contra la invasión inglesa en la fase final de la Guerra de los Cien Años.
Y diréis que cuál es el motivo de traer hoy aquí este singular personaje, ejemplo de ese canto a la libertad tan necesario en tiempos de opresión o malas políticas. Sin duda, personaje de leyenda más que realidad, por esa necesidad que siempre ha habido en la historia del mundo, por crear héroes y mitificar acciones para concienciar a un pueblo desorientado, desvalido, inculto y oprimido. Esa lucha frente a todos los obstáculos.
Tal vez, aquello que hizo Juana de Arco cuando se vanaglorió de haber tenido visiones y acercamientos espirituales del Arcángel San Miguel, Santa Margarita y Catalina de Alejandría, dándole instrucciones -según sus propias palabras- para que actuará y ayudara a Carlos VII y liberase Francia del dominio inglés, puede resultar equiparable, más como paradoja que como ejemplo, a la actuación que la presidenta de la Comunidad de Madrid, la señora Ayuso, está haciendo frente al gobierno de España, en sus decisiones respecto a la pandemia de la Covid 19.
Y no hago más que hacerme eco -curioso por supuesto- de unas palabras de algún periodista en su programa matutino, sobre la actuación que esta mujer, presidenta de la Comunidad Madrileña, militante del PP, está haciendo frente a las decisiones propuestas por el gobierno de coalición PSOE-Podemos, de España.
Lo cierto es, que apoyada o no por sus propios ciudadanos, está poniendo en «brete constante», como bien se diría, a esa intención de unificación entre las diferentes comunidades y el gobierno por tomar unas únicas medidas en las complejas decisiones de esta dramática pandemia, imponiendo su criterio y el de su propio gobierno y llevando a cabo un ejercicio político -que de una u otra manera-, está resultando satisfactorio para sus conciudadanos viendo los últimos resultados obtenidos, pero no tanto en el deseo gubernamental de ir todos en ese mismo carro.
Sin duda, sin que ello permita una comparación, y ni siquiera pueda concedérmelo su protagonista a la que pido disculpas por esta alusión, solamente hago un leve comentario, de cómo la figura de Juana de Arco ha vuelto a aparecer en los comentarios del momento actual y no es más que un segundo intento de una anterior ocasión -hace unos años- en que también estuvo de moda por los populismos europeos apoyados en muchas ocasiones, en ese radicalismo vanguardista que invade -desafortunadamente- nuestras sociedad y así lo dejó claro la Fura dels Baus, cuando en junio del 2017 puso una pica en la Ópera de Francfort con la futurista y simbolista versión de Alex Ollé de «Juana de Arco en la hoguera», oratorio dramático de Arthur Honegger y el poeta Paul Claudel, de 1934. El relato utilizó un constante ‘flash-back’. En los diálogos de Juana con Dominique se reflejan los episodios vividos por la idealista Juana en su lucha por una Francia unida junto al rey, que la ha traicionado después de enfrentarse a los ingleses. Ellos eran el mal de entonces, el mismo que representan ahora una Europa deshumanizada con los fanatismos populistas dominantes. Frente a esta degeneración, la ética y la pureza de Juana de Arco emerge en el montaje como un camino de esperanza.
Ahora, esta alusión a Juana de Arco tiene otra lectura, pero no en vano, me sienta bien como historiador que personajes pasados puedan servir de iconos, ejemplos o prototipos de efectos políticos y sociales del momento en el que vivimos. ¡Paradojas y Metáforas de la Vida!