Juan L. Hernández Piqueras


Verso libre

08/04/2021

Decididamente Isabel Díaz Ayuso se ha convertido en el más genuino verso libre que circula hoy en la métrica de la política española. Su ideario político, otra cosa es la ideología, es tan sencillo como escuchar y esperar que decisiones  abrazan el resto de administraciones para inmediatamente salir en nombre del Gobierno de Madrid y oponerse a ellas diciendo que desde su comunidad se hará lo contrario. Lo mismo da que la cuestión sea el cierre perimetral de las comunidades, los horarios del toque de queda o las restricciones en los servicios hosteleros. Por no hablar de ese intento de comprar vacunas rusas al margen del Gobierno español y de la propia Unión Europea. Ayuso opta por la disidencia -para ella la disidencia es libertad- y más si la administración de enfrente es la Moncloa y Pedro Sánchez. Todo ello basándose siempre en que el presidente del Gobierno es el ogro «social-comunista» de cuyas garras ella, la heroína, salvará a los madrileños, quienes a su vez, generosamente, le reconocerán el esfuerzo dentro de un mes en la próxima cita ante las urnas autonómicas. De momento en las encuestas le va bien y su triunfo se da por descontado tras sumar a su causa a toda la derecha madrileña tragándose de golpe el segundo plato de Ciudadanos y hasta quitándole votos a Vox en una operación que puede tener sus marejadillas cuando de volver a gobernar se trate. Porqué eso, gobernar, es lo que menos ha hecho hasta ahora Ayuso rodeada de la parafernalia demagógica que se ha montado en su papel; jaleada, también, por algunos medios de comunicación madrileños que parecen entender que con Ayuso puede llegar lo que con Vox tardaría mucho más en lograrse.