CRÓNICA POLÍTICA

Charo Zarzalejos

Periodista


El puñetazo

20/11/2020

Con el permiso de Adriana Lastra por aquello de la edad , me atrevo a sugerir a los periodistas jóvenes que nunca pierdan de vista al PNV, que estén atentos a sus declaraciones y actitudes porque si alguna formación política las ve venir es precisamente este partido. Su habilidad negociadora está fuera de toda duda, entre otras cosas, porque siempre, salvo excepciones contadas, han sido necesarios para conformar mayorías. Han sido socios tanto del PP como del PSOE sin que en ninguno de los dos casos les haya pasado factura electoral.

Ha sido el presidente de este partido, Andoni Ortúzar, el que ha invitado a Pedro Sánchez a que de un puñetazo en la mesa y ponga orden en su Gobierno porque el carnaval protagonizado por Podemos, día sí y día también, les parece muy poco serio. "Así no se puede seguir", ha sentenciado Ortuzar.

Y tiene razón. En buena ley y desde la seriedad institucional, así no se puede seguir pero se seguirá. Sánchez no va a escuchar el consejo de Ortúzar y no le va a escuchar porque el Presidente está dónde quiere estar, aunque dos días antes de las elecciones dijera justo lo contrario de lo que está haciendo.

Algunos de los ministros ya han mostrado, con mucho cuidado, su malestar con Iglesias, pero Iglesias está a lo que está: a crear una especie de minitripartito con Bildu y ERC y ello con dos finalidades. Por un lado, sumar fuerza frente al propio Sánchez y ministros socialistas, y, por otro, minar poco a poco el terreno a JxCat y al PNV que para Podemos son de derechas pero como son nacionalistas, el derechismo de ambos le resulta menos indigesto.

Realmente solo un puñetazo de Sánchez puede parar la deriva de su vicepresidente con agenda paralela en un viaje de Estado, presentando una enmienda al margen del Gobierno y vistiéndose de ministro de Exteriores para pedir un referéndum en el Sahara. El Presidente parece no darse por enterado y para que no quepa duda de que está donde quiere estar y con quien quiere estar ha escrito a los militantes de su partido una carta de ¡¡¡cuatro folios¡¡ diciéndoles que tranquilos, que lo suyo es sumar y tender la mano a todos, que lo de Bildu _ni lo cita_ es un espejismo, una fake inventada por la Oposición y que el problema, como siempre, es la derecha del PP.

Cuando una posición política hay que explicarla y para ello se necesitan cuatro folios, es que algo falla. En política hay que entenderlo todo a la primera, todo lo demás significa oscurantismo, secretismo y disimulo.

El PNV está molesto con el Gobierno. Eso de que Iglesias de protagonismo a Bildu les resulta muy difícil de tragar, de ahí que Sánchez les califique de socio preferente para evitar que el enfado vaya a mayores. Sin embargo, al PNV no le valen sólo las palabras y no, no romperá con el PSOE, simplemente se irá deslizando poco a poco hacia relaciones menos amables. Iglesias sabe bien lo que quiere pero bueno seria que tuviera bien claro _y el Presidente también_ que Ortúzar y Aitor Esteban no son precisamente unos pardillos. Las ven venir y se las saben todas.