Paco Mora

Paco Mora


Mientras dure la guerra

17/07/2021

¿Qué tendrá el poder en estas Batuecas nuestras que el que lo consigue se aferra  a él y no lo suelta hasta que se lo llevan con las patas por delante? A Franco, sus compañeros generales, lo nombraron Jefe del Estado «mientras durara la guerra» y permaneció aferrado firmemente al poder más de cuarenta años. Hasta que murió. Y dicen los que creen en esas cosas de fantasmas, hechizos y embrujamientos, que su espíritu todavía se da sus paseos a medianoche por las habitaciones de El Pardo, resistiéndose a abandonar la que fue su morada y puente de mando durante tanto tiempo. Hasta tal punto que algunos de los políticos de la actualidad están impregnados de su hálito de poder in eternum.
El funambulismo a que se ve obligado el mismo Pedro Sánchez para permanecer en la poltrona, aunque solo sean quince minutos más, es digno de estudio. Para conseguir ver los jardines de la Moncloa desde la ventana de su dormitorio al despertar por las mañanas, armo un totum revolutum en el que mezclo las churras con las merinas de tal modo que aquello en vez de un Gobierno democrático compuesto por afinidad de ideas, programas y principios, parecía una autentica Torre de Babel. Hasta que una mañana se levanto con el cuerpo pidiéndole guerra y montó la parda…
Organizo una razzia, fulminando a los que se creían más intocables, dejando su Gobierno como pollo sin cabeza. Hasta los más serviles han ingresado en la cola del paro, incluido su Rasputín particular que estaba dispuesto a tirarse por un precipicio si él se lo mandaba. Solo ha dejado en la mamandurria a los cofrades del extinto Iglesias, que le permitirán permanecer un par de años mas manejando el timón, aunque la nave acabe zozobrando a fuerza de navegar viento en popa a toda vela sin rumbo fijo.