CATHEDRA LIBRE

Miguel Romero


El pullover en los hombros

15/02/2021

Aquel suéter ligero, cerrado y con escote de pico, propio de los años 70 del siglo pasado, en muchas ocasiones puesto sobre camisa o polo, y en otras, sobre los hombros -equivocadamente con el sello de niño pijo- se ha convertido en este siglo XXI como una de las necesidades del hombre moderno acuciado por el ritmo anacrónico de la virtualización postmodernista.
Algunos decían que era una ‘prenda’ para pasar confortablemente un rato al aire libre, por su estilo y adecuación siempre que fuera combinado con un pantalón clásico de pana. Y me viene a la memoria, yo que ya he cumplido canas y muchas, esa imagen de nuestra generación intentando llegar a vestir de esa manera, algo difícil por cuanto requería un nivel de vida no tan habitual para la mayoría, pero sí, ese reflejo de que el mundo podía ser mejor si llevabas un pullover de lana cálida y ligera, a ser posible, Lacoste, mejor Fred Perry o como poco, de Galerías Preciados. Fue una lucha constante de mi cuadrilla, ni siquiera los Javis, siempre tan elegantes pudieron conseguir alcanzar esa meta que lucieron en tiempo y forma, mis buenos amigos José Luis del Olmo y Nicolás.
Y tiempos nuevos nos vienen. La Covid 19 nos ha vuelto a colocar en nuestro sitio, a muchos sin duda, porque nos ha hecho reflexionar, analizar el tiempo perdido, y evocar si realmente la vida que llevábamos era la adecuada o era un calco falseado del joven del pullover, cuando quería lucir cuerpo y no tenía la silueta adecuada, generando más la línea de un ‘fantoche’ que la necesaria inyección del dandy. Por eso, es mejor, ahora digo yo, en base a los tiempos que corren, llevar ese pullover bien puesto en lugar de llevarlo sobre los hombros porque de esa manera te sentirás más tú y menos hipócrita, de esos muchos que aún siguen abundando a pesar de que la dichosa pandemia sigue haciendo estragos físico y mentales.
Y sigo diciendo algo que me preocupa demasiado. Creo que tanto tiempo encerrados, con la incertidumbre en el horizonte, enfrascados en los dimes y diretes de los gobiernos políticos, tanto a nivel regional como nacional y situados entre la ‘espada y la pared’ de las vacunas que llegan o no llegan, lastimando entre el engaño de la Unión Europea o la Gran Bretaña del Brexit, sin olvidar que ahora vamos a tener que rendirnos a los pies de un Putin, autoritario, eléctrico, fariseo y puritano, nos vendría bien colocarnos ese pullover sobre los hombros, para advertir que ‘los jóvenes del Rock and Roll’ hemos vuelto, estamos preparados y volveremos a gritar eso de ¡Libertad sin ira, libertad! cuando nos vengan con los nacionalismos de postín a dejarnos solos en nuestra región, de Alcarria, Mancha y Sierra. Os aseguro que no sería mala idea, porque viendo como viene la cosa, ni Madrid con Juana de Arco, ni Cataluña con Puigdemont y Laporta, sin olvidar que Murcia y Cartagena; Bilbao y Donosti; Galicia y Cantabria o la Andalucía de colores, todos se sienten ‘puteados’ y no saben realmente el porqué.



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