José Fidel López


La gesta de un manchego

09/07/2020

Estamos a unos días del décimo aniversario del gol de Iniesta que nos dio el Mundial de Sudáfrica. Un momento histórico que permanece como un tuit fijado en nuestra memoria a pesar de haber transcurrido una década, sí, una década . Un acontecimiento que colocó al deporte español en el olimpo futbolístico, e hizo que miles, cientos de miles, millones de españoles salieran a la calle sin rubor con la enseña nacional, mostrando su amor patrio. Y no es que en esos tiempos la cosa de la economía fuera boyante para el país. La recesión impedía coser los agujeros de nuestros bolsillos, con una Bolsa que seguía desangrándose y con nuevas intervenciones de cajas de ahorro por parte del Banco de España. Pero miren por donde que durante unos días, y en especial, durante unas horas, las que siguieron a la final frente a Holanda, una especie de bálsamo de Fierabrás nos curó todos esos males y nos permitió deleitarnos sin mala conciencia con la gesta de los de Vicente del Bosque. Y en especial, con la hazaña del paisano de Fuentealbilla. «Iniesta de mi vida», Camacho dixit en una retransmisión de televisión que forma parte de la historia de este país, con el gran Paco González al frente. Cada uno tendrá su particular remembranza de esa tarde jubilosa. La mía es inolvidable. Imaginen, en Amsterdam, rodeado de holandeses anhelosos de ganar una Copa del Mundo -han jugado varias finales y llevan cero estrellas en la camiseta- celebrando el gol del manchego con banderas rojo y gualda en ristre. Una fiesta para nosotros en la que a pesar de la derrota, los neerlandeses fueron respetuosos y no hubo incidentes. Ojalá otra proeza similar nos sirviera como placebo en estos días tan duros de crisis social, sanitaria y económica.