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El extraño caso de la mujer desnuda

G.G.
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El extraño caso de la mujer desnuda

Contó que era de la localidad murciana de Mula y que el día anterior había viajado en su coche, un Seat León, porque había quedado en la localidad con un amigo de Madrid

El domingo, cuando la mayor parte de los españoles estábamos pendientes del inicio del sorteo de Navidad y unos minutos antes de la aparición del Gordo, en una casa de la pedanía de Sierra, en el paraje de La Bodega, junto al monte conocido como La Raja, sonó el timbre de la calle y el dueño, que en esos momentos acababa de encender la televisión y terminaba de preparar el desayuno para sus hijas, salió al patio para ver quién era, pensando que se trataba de su mujer, que había pasado la noche con un grupo de amigas. Pero se encontró con una mujer que sólo asomaba la cabeza entre los hierros de la puerta y que le dijo que si podía ayudarle, ya que se encontraba totalmente desnuda. Contó que era de la localidad murciana de Mula y que el día anterior había viajado hasta Tobarra en su coche, un Seat León, porque había quedado en la puerta del restaurante La Parrilla, junto al Cuartel de la Guardia Civil, justo a la entrada de Tobarra, con un amigo de Madrid. No explicó si se trataba de un amigo contactado en alguna red social o un conocido de otras veces, ni volvió a hablar de él, ni siquiera para afirmar o descartar si se habían visto, lo único que dijo es que recordaba haber llegado a Tobarra, «aparqué en la puerta de La Parrilla y sólo me acuerdo de que me dormí en el coche y que me he despertado en lo alto de la montaña que hay enfrente de su casa».

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