Un aprobado con lo justo

Juan Carrizo
-

El Albacete actual está más cerca del que hace dos campañas pasó apuros para mantenerse del que jugó los 'playoff' el año pasado

Alineación del Albacete en el último partido del 2019 disputado en el Belmonte. - Foto: José Miguel Esparcia

Tres son los años que Skyline lleva en el Albacete Balompié y gracias a una gestión seria, responsable y, sobre todo, comprometida con la entidad, han conseguido salvar la difícil situación económica de una entidad que anteriormente solo hacía huidas hacia delante sin, en realidad, solucionar nada. Pero una gestión eficiente no garantiza los éxitos deportivos. El fútbol, como deporte competitivo, conlleva muchos factores que no se pueden cuantificar ni asegurar. El rendimiento de los jugadores, la estabilidad en el vestuario, el acierto en momentos puntuales e incluso ese factor suerte que suele aparecer, curiosamente, en los buenos momentos, no son predecibles. El trabajo está ahí, los entrenadores ponen todo de su parte para conseguir resultados, lo mismo que los jugadores, pero eso nunca es garantía de nada.
En su primera temporada, con una plantilla en la que había muchos jugadores que repetían tras conseguir el ascenso y, por tanto, venían de Segunda B, la cosa no empezó bien. La destitución de José Manuel Aira trajo a un Enrique Martín que le dio una vuelta al equipo y se enderezó el rumbo, llegando incluso a ilusionarse con la posibilidad de alcanzar la parte media alta de la tabla. Pero la plantilla era justa y diversas circunstancias, como el accidente de Pelayo o la acumulación de lesiones en el momento decisivo, hicieron que se pasarán bastantes apuros para mantener la categoría, lo que se logró gracias al colchón que se había logrado en el segundo tercio de la temporada.
Llegó al banquillo Luis Miguel Ramis y se confeccionó una plantilla con jugadores cuyo rendimiento resultó decisivo para realizar una temporada en la que el Albacete, después de muchos años, volvió a soñar con el ascenso a Primera. Llegado el final de la primera vuelta el equipo estaba en puestos de ascenso directo, segundos, con 39 puntos y una ciudad volcada. Finalmente hubo que conformarse con los playoff y ahí se cayó frente a un Mallorca que terminó logrando el ascenso. Fue una temporada de ensueño, que volvió a rememorar los mejores tiempos de un club que en 2020 cumplirá nada menos que 80 años.

 

(Más información en la edición impresa)