Sergio Felipe se mostró ilusionado por tomar la alternativa

A.D.
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El novillero recogerá el sábado el trofeo por el mejor quite artístico de la Feria taurina de Albacete

El novillero Sergio Felipe recoge el premio. - Foto: José Miguel Esparcia

El sábado, el novillero albacetense Sergio Felipe recogerá el trofeo que le acredita como el autor del mejor quite artístico de la Feria taurina de Albacete 2019, trofeo que pone en liza la Unión Taurina de Abonados Plaza de Toros de Albacete y que este año cumple su vigésimo segunda edición. Como ya informó La Tribuna de Albacete hace una semana, el trofeo corresponde al quite que realizó el novillero el pasado día 9 de septiembre a su primer novillo, del hierro de El Freixo, de nombre Liriquillo, herrado con el número 35 y de 456 kilos, consistiendo en un quite por gaoneras en los medios. 
Sergio Felipe habló con este diario sobre la propia tarde, el premio y su temporada, así como de las previsiones y deseos para el año que viene. «Estoy muy agradecido a la Unión de Abonados por ese reconocimiento y aunque la novillada no nos dio las opciones que queríamos, me permitió demostrar la forma en que quiero hacer las cosas».
Una temporada corta, pues solo ha intervenido en cinco novilladas y algunos festivales, pero han sido plazas de responsabilidad o con una importancia personal. «La temporada ha sido más corta delo que todos hubiésemos querido, pero creo que ha habido cosas positivas y he pisado plazas de relevancia. He toreado cuatro novilladas en España y una en Aguascalientes, en México, algo importante para mí, porque era mi debut en América. Una experiencia bonita que viví con mucha ilusión y la pena fue que no nos acompañara la suerte con el ganado, pero me vine con una experiencia muy buena y cosas positivas para mi vida y mi carrera. La embestida del toro mexicano le viene bien a mi toreo, de hecho, maté un toro en el campo y pude disfrutar de la embestida del toro de allí, mas lenta y dulce y te da mas tiempo para disfrutar cada muletazo, pero cuando no tienen condiciones, resulta más complicado. No ha sido una temporada en que me hayan embestido los toros, pero esta profesión es así. A Madrid iba muy mentalizado y preparado, y hubo momentos buenos, pero los novillos no llegaron a romper, y con ese ganado en esa plaza es imposible el triunfo, porque no hay emoción. Otra tarde para mí importante fue la Feria de Albacete, una feria preciosa, con excelente ambiente, pero tampoco los novillos me dejaron estar como yo quería, aunque creo que, con el segundo de mi lote, no me dejé nada dentro y pude cortarle una oreja, con voltereta incluida. Otra tarde fue la de La Parrilla, que fue televisada, lo que la vuelve más importante y otra más en mi pueblo Alcadozo, que es donde mejor pude estar, con una buena novillada de Nazario Ibáñez, dándose la circunstancia que era la primera vez que se celebraba una novillada picada en esa plaza, lo que siempre quedará para la historia».

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