Lo que brota de la madera

Ana Martínez
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Julio Segura emplea los paisajes nocturnos en su nueva exposición como crítica a la despoblación de la sierra. - Foto: Arturo Pérez

Después de una gran acogida en la Asunción, Julio Segura ofrece la continuación de su 'Renacer', una muestra más pequeña dedicada a la noche en la que cada paisaje, real o soñado, tiene significado propio

Sus paseos por el campo y su hambrienta curiosidad le dieron sentido a su magisterio plástico. Julio Segura es paisajista. Y punto. Puede ser aficionado al heave, algo tímido, gustarle el romanticismo e inclinarse también por el tenebrismo, pero todo lo lleva al mismo destino: el paisaje, bien real, bien soñado.Viene de Yeste, donde vive en las últimas décadas, testigo de la despoblación que está sufriendo la sierra, un sufrimiento del que no pueden escapar sus pinceles, ni su discurso artístico, ni tan siquiera su mirada, su forma de ser... Un olvido, un éxodo que ha hecho mella en la manera de actuar de Julio Segura con su obra, en la que ha pasado de poner la madera como excusa del soporte para tratarla como lo que es: naturaleza per sé.