Una lucha llena de obstáculos

T.R
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Paqui prepara a Bernabé para salir a la calle. - Foto: Rubén Serrallé

Paqui Catalán, madre de Bernabé, que sufre una lesión medular y cerebral, sólo pide que se haga justicia y que le ayuden en los tratamientos de rehabilitación que necesita su hijo para recuperar la autonomía

La historia de Paqui Catalán es la de una madre coraje a la que la vida le cambió 180 grados hace seis años, cuando vino al mundo su hijo Bernabé, el pequeño de tres hermanos. A consecuencia de una supuesta negligencia, el niño quedó con graves lesiones y secuelas por una sepsis neonatal por estreptococo, es decir, una infección bacteriana que le provocó un síndrome de lesión medular torácica media con paraplejia, además de otras lesiones secundarias por un infarto isquémico, una gran escoliosis de la columna vertebral lumbar, pies equinos, epilepsia, etc... que le causan un retraso global del desarrollo y una discapacidad que le hace ser dependiente del grado máximo. 
Bernabé nació sano, pero la noche en que su madre y él fueron dados de alta tuvo que ingresar en el Hospital General de Albacete afectado de una meningitis bacteriana que le hizo entrar en coma a consecuencia de que el canal del parto de su madre estaba infectado por la bacteria estreptococo agalactiae. 
El problema, asegura Paqui, estuvo en que no recibió antes del parto la profilaxis necesaria para prevenir la aparición de esta infección que se transmite al bebé, a pesar de que durante el embarazo la prueba a la que sometió para ello dio positiva. Para Paqui, «se trata claramente de una gran negligencia médica», motivo por el que inició esta lucha sin cuartel que le ha llevado a interponer una demanda por lo penal al Complejo Hospitalario Universitario de Albacete (CHUA) con el fin de que la aseguradora del Sescam asuma su responsabilidad por el error, dice, cometido en su día, pero cuyo procedimiento todavía está en la fase de instrucción judicial.
trabas. Paqui Catalán ya no puede más, la situación le sobrepasa física y psíquicamente, y por eso ha decidido dar el paso de contarlo públicamente. El último acontecimiento que le ha tocado vivir ha sido la gota que ha colmado el vaso, ya que a raíz del último ingreso hospitalario de su hijo debido a la pérdida de conocimiento en la que lo encontró al despertarlo de la siesta, y el posterior traslado por una UVI móvil al hospital, cual fue su sorpresa cuando descubrió que en ninguna habitación de la planta de Pediatría del Hospital General existe un baño con ducha o bañera adaptada para  personas con discapacidad o movilidad reducida, lo que le obligó a asear a su hijo en el suelo de una ducha. 
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