La UE multa a Google con 1.500 millones por hábitos abusivos

Efe
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Bruselas impone una sanción al gigante tecnológico por incumplir las normas comunitarias antimonopolio al aprovecharse de de su posición de dominio en el mercado de la publicidad

La Comisión Europea (CE) impuso este miércoles una multa de 1.490 millones de euros a Google por abusar de su posición de dominio en el mercado de la publicidad en línea a través de su servicio AdSense for Search.
Esta sanción, la tercera y menos cuantiosa que inflige Bruselas al gigante tecnológico en menos de dos años por incumplir normas comunitarias antimonopolio, se debe a que impuso "cláusulas restrictivas" en contratos con páginas web de terceros que impidieron a sus rivales emplazar en ellas sus propios anuncios relacionados con búsquedas.
"Hoy, la Comisión ha multado a Google con 1.490 millones de euros por el uso indebido ilegal de su posición dominante en el mercado de la intermediación de anuncios de búsqueda en línea", informó la comisaria europea de Competencia, Margrethe Vestager, en una rueda de prensa.
La UE multa a Google con 1.500 millones por hábitos abusivosLa UE multa a Google con 1.500 millones por hábitos abusivos - Foto: Stephanie LecocqSegún explicó, Google ha consolidado su dominio en los anuncios de búsqueda en línea y "se ha protegido de la presión de sus rivales al imponer restricciones contractuales anticompetitivas en páginas web de terceros".
"Esto es ilegal bajo las normas antimonopolio de la UE", subrayó la comisaria, quien explicó que el comportamiento irregular duró 10 años, de 2006 a 2016, durante los cuales la empresa estadounidense "negó a otras empresas la posibilidad de competir sobre los méritos e innovar".
Según apuntó, "no había razón para que Google incluyera esas cláusulas restrictivas excepto para mantener fuera a sus competidores", lo que en última instancia hizo que los consumidores acabaran pagando "precios más altos".
La investigación de la CE mostró que, desde 2006, Google incluyó cláusulas de exclusividad en sus contratos, de manera que se prohibía a las webs situar ningún anuncio de búsqueda de competidores en sus páginas de resultados de búsquedas.


Cláusulas premium. También que, desde marzo de 2009, Google empezó gradualmente a reemplazar esas cláusulas de exclusividad con otras llamadas de emplazamiento premium, que requerían a las páginas web reservar los espacios más rentables en sus resultados de búsquedas para los anuncios de Google y exigían un mínimo de éstos.
Como resultado, los competidores no podían acceder a esos puestos preferentes para situar sus propios anuncios.
Por último, la CE encontró que, desde marzo de 2009, también incluía cláusulas que pedían a las páginas web una aprobación por escrito de Google antes de hacer ningún cambio en la manera en que se mostraba cualquier anuncio de un rival, lo que implicaba que el gigante de Mountain View pudiera "controlar cuán atractivos" eran los anuncios de la competencia para clicar en ellos.
La Comisión precisó asimismo que, entonces, la compañía introdujo una estrategia de "exclusividad relajada" a fin de reservar para sus propios anuncios de búsquedas las posiciones más valiosas y para controlar el rendimiento de los anuncios de sus competidores.
Bruselas ha fijado la multa en el 1,29% de la facturación de Google en 2018, teniendo en cuenta "la duración y gravedad de la infracción". 

 

Conciliación. Por otro lado, la empresa ha anunciado que preguntará a los usuarios europeos de dispositivos Android por el navegador y el buscador que quieren usar, como parte de los cambios que la compañía tecnológica ha introducido con el fin de cumplir con las demandas de la Unión Europea. 
En julio del pasado año, la compañía norteamericana tuvo que enfrentarse a una multa de 4.340 millones de euros interpuesto por la Comisión Europea por abuso de posición dominante en el mercado móvil a través de Android. 
Desde entonces, y como explica a través de una entrada en su blog el vicepresidente de Asuntos Internaciones de Google, Kent Walker, "hemos estado escuchando atentamente los comentarios que recibimos, tanto de la Comisión Europea como de otros", lo que llevó a cambiar ese mismo año el modelo de licencia de Google por el que los fabricantes preinstalaban las 'apps' de la compañía, hasta entonces gratuito, creando licencias separadas para Google Play, el navegador Google Chrome y para el buscador de Google, de pago. 
Ahora, la empresa ha dado un paso más, y, como explica, "preguntará a los usuarios existentes y nuevos de Android en Europa qué aplicaciones de navegación y búsqueda querrían usar". Hasta ahora, la compañía dejaba la instalación de aplicaciones de otros navegadores y buscadores, pero los propios estaban preinstalados en el 'smartphone'. 
Además, la compañía también añade que está probando un nuevo formato para Google Shopping, que proporciona enlaces a sitios de comparación de compras, junto con ofertas de productos específicos de los comerciantes.