60 años de un genio incomprendido

Agencias
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Rafa Benítez suma 60 primaveras en el Dalian Yigang chino a la espera de que le llegue una oportunidad para regresar a los tiempos de gloria

60 años de un genio incomprendido

Amante metódico del fútbol, trabajador incansable, estudioso desaforado, amado por muchos e incomprendido por otros, Rafael Benítez cumple hoy 60 años a los mandos del Dalian Yigang de China, el decimotercer proyecto de su carrera en el que pretende levantar el vuelo para volver a tiempos mejores.
Atrás quedan instantes memorables para Benítez, que levantó dos Ligas y una Copa de la UEFA con el Valencia; una Copa de Inglaterra, una Community Shield, una Liga de Campeones y una Supercopa de Europa con el Liverpool; un Mundial de Clubes con el Inter; una Liga Europa con el Chelsea; y una Copa de Italia y una Supercopa de Italia con el Nápoles.
Títulos que retratan una trayectoria para enmarcar. La de un hombre que quiso ser futbolista, que inició su intento en las categorías inferiores del Real Madrid y al que una lesión traicionera cambió su destino cuando rozaba el salto al filial merengue.
Tal vez, junto al Liverpool, la entidad blanca es la que más ha marcado a Benítez. En el Real Madrid, en menos de una temporada (15/16), acumuló tantos focos que su salida del club fue posiblemente la más ruidosa de su carrera. Y es que su amor por el equipo merengue es infinito. Sus lágrimas cuando fue presentado mostraron la sensibilidad de un técnico que no pudo repetir en el club de sus amores el éxito de anteriores proyectos. Un 4 de enero de 2016, después de siete meses en el Bernabéu, salió por la puerta de atrás.
Licenciado en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte (INEF) y diplomado en Ciencias Empresariales, dio sus primeros pasos en un banquillo en los filiales del Real Madrid, desde donde cambió de rumbo con destino al Valladolid, su primer equipo de la Liga Santander. Antes de sus grandes éxitos en el Valencia, probó en Osasuna, y ascendió al Extremadura y al Tenerife.
La entidad ché le ofreció la oportunidad de dirigir un proyecto de empaque tras la salida de Héctor Cúper. Con un currículum en ‘equipos menores’, Benítez logró convencer a un público dubitativo con su fichaje y se coronó con las ligas de 2002 y 2004 y la UEFA de ese último año.
Sus éxitos no pasaron desapercibidos y el Liverpool echó la red a un entrenador que inició en Inglaterra una carrera marcada por la consecución de la Champions en 2005 tras remontar al Milán de forma épica un 3-0 en contra al descanso.
Alabado por muchos como un genio táctico que sacaba los mejores recursos limitados de su estilo y criticado por otros que percibían un fútbol duro y sin ideas, peleó sin premio por la Premier, perdió una final de la Champions en 2007 y abandonó Merseyside en 2010 con cuatro títulos bajo el brazo.
El Inter le acogió en su seno tras la salida de Mourinho. No cuajó y se fue en diciembre pese a ganar un Mundial de Clubes y la Supercopa de Europa. Después, en el Chelsea, tras dos años alejado de los banquillos, fue criticado por su pasado en el Liverpool. Eliminado de la Champions y lejos de la Premier, consiguió una Copa de la UEFA antes de finalizar el curso.
El Nápoles fue el escalón previo al Real Madrid. Allí logró una Supercopa y una Copa de Italia, pero no pudo pelear por la Serie A pese a terminar en la tercera plaza en una de sus dos temporadas. Su salto al conjunto blanco, el más significativo de su carrera, llegó con 55 años.
Ahora, con 60, su salida del Real Madrid puede que haya marcado su trayectoria. Después, dirigió al Newcastle, al que no pudo salvar del descenso tras llegar a mitad del curso 16/17 y al que luego ascendió al primer intento. Un año más tarde, logró la permanencia y en verano de 2019 fue presentado como nuevo técnico del Dalian Yifang.
Al frente del club chino cumple 60 años con muchos títulos a sus espaldas y algunas incomprensiones. En plena madurez, Benítez tiene tiempo para volver a tocar una gloria que pocos han sido capaz de conseguir.