La Tómbola de Cáritas es un espacio de solidaridad

Redacción
-

El proyecto, ya consolidado en la ciudad, es posible gracias a la implicación de cerca de 350 personas voluntarias y de la generosidad y buena respuesta de la sociedad albacetense

Varios voluntarios colocan los premios que se repartirán en la Tómbola a lo largo de esta Feria. - Foto: José Miguel Esparcia

El viernes 9 de agosto, después de muchos meses de trabajo y esfuerzo, por fin levantaba sus persianas la Tómbola de Cáritas. Lo lleva haciendo 67 años ininterrumpidamente, desde 1952, y  fiel al mismo objetivo: conseguir fondos para el mantenimiento de sus programas de acción social y poder seguir acompañando así a tantas personas que lo necesitan. 
Son muchos los que recuerdan la Tómbola en sus inicios: entonces era una barraca desmontable que deambulaba por diferentes puntos del paseo de la Feria hasta que en 1993 se establece definitivamente en el edificio que todos conocemos. A lo largo de estos años la Tómbola ha ido creciendo y evolucionando, adaptándose a los nuevos tiempos: iluminación, pantallas, limpieza, almacén, sonido... Este año, las persianas de las casetas de ventas lucen un nuevo aspecto, mimetizadas además con nuestras más profundas tradiciones y con el refajo manchego. La Tómbola de Cáritas ha sido escenario de miles de anécdotas e historias de vecinos de la provincia y de visitantes, y a lo largo de este tiempo se ha convertido en un espacio abierto, de encuentro, donde hacer un alto en el camino, respirar y conocer más de cerca el trabajo de la Institución. 
Aunque antes eran muchas las Tómbolas que diferentes Cáritas promovían en el país para financiar sus proyectos, a día de hoy solo las de Albacete y Pamplona, a nivel diocesano, continúan. En Albacete, además, municipios como La Roda, Hellín, Peñas de San Pedro, La Gineta, Tarazona de la Mancha, Ossa de Montiel, El Pozuelo o Alborea continúan con iniciativas similares en sus respectivas localidades.  
Este año La Tómbola de Cáritas ha puesto a la venta 552.665 boletos, cantidad similar al año pasado, de los cuales 135.065 contienen premios directos, que son de lo más variado, y van desde las tradicionales latas de conserva o material escolar con las que nació, a estancias en hoteles o casas rurales, cenas para dos en restaurantes de Albacete, gafas de sol o masajes. Este año la Tómbola sigue apostando por productos de la tierra, incluyendo premios como vino, queso o cerámica manchega, y por productos elaborados en los talleres de Cáritas y de la Fundación El Sembrador y sus empresas de inserción (plantas de Viveros El Sembrador, desayunos en café-Tienda Romero, Vales de Ropa en Koopera-Fuera de Serie…). Pero todos los boletos, y no solo los que contienen premio directo, son importantes, pues con ellos también se puede optar a otros premios. 
(Más información en la edición impresa)