El Gobierno veta la reforma de la ley de caza del PP

L.G.E.
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Rechazada la modificación de la Ley de caza del PP. - Foto: Patricia González

El portavoz del Ejecutivo dice que se argumenta por cuestiones técnicas y de ingresos, pero que «el motivo real» es que la rechazan por «sentido común» y porque «no aporta nada»

Cuando un partido en las Cortes propone una ley, esta se envía primero al Gobierno regional para que se posicione. Últimamente desde el Ejecutivo autonómico no paran de rechazar los textos que le presentan los diputados. Ya lo hicieron con el de minería de Tierras Raras de Llorente y esta semana también han dado el ‘no’ a la reforma de la Ley de Caza del PP.
El portavoz del Gobierno regional, Nacho Hernando, explicó ayer que se rechaza por una «cuestión técnica de disminución de ingresos», pero admite que «el motivo real es que no aporta nada, tiene un tinte electoralista». Insistió en que «más allá de detalles técnicos, hay motivos desde el sentido común y la coherencia política para rechazar esa proposición de ley».
Además de anunciar el veto del Gobierno regional a que se debata la reforma del PP en las Cortes, Hernando aprovechó para minimizar las modificaciones que planteó Núñez. Comentó que solo afectaban a 17 apartados de 13 artículos, en comparación con la reforma que en su día planteó el Gobierno regional y que salió adelante en las Cortes, que cambiaba 115 apartado en 60 artículos y 3 disposiciones adicionales de la Ley de Caza que aprobó Cospedal.
No es la única crítica que se llevó Núñez. Hernando también le afeó que «ha presentado cualquier cosa deprisa y corriendo para que no podamos decir que no presenta nada, pero se ha olvidado la mitad de las cosas». En concreto se refería a un anuncio que hizo el presidente del PP cuando registró la reforma. Expuso que permitiría que un cazador pueda tener el arma cargada cuando se acerque otra persona, pero Hernando señaló que eso no aparece en la reforma que presentó.
«Estamos ante un nuevo ejemplo de que Paco Núñez dice una cosa y hace la contraria», recalcó, «en la modificación no incluye eso que había prometido». Realmente lo que hizo Núñez en su propuesta es eliminar esta frase del artículo 50.2, que en efecto supone suprimir la prohibición:«Cuando los cazadores se encuentren a menos de 50 metros de personas ajenas a la cacería han de descargar sus armas».
Taludes como Suiza y Andorra. La reforma de la Ley de Caza del PPparece tener sus días contados, pero hay otra modificación pendiente a la normativa del Gobierno regional. Se trata del recurso presentado por Moncloa por motivos competenciales. Hernando aprovechó ayer para recalcar que no hay discrepancias de fondo y que eso se demuestra con la inversión de Adif de vallar 450 kilómetros de infraestructuras de alta velocidad por toda España.
«Nosotros en la carretera de los viñedos conseguíamos con hurones que no hubiera conejos, pero daba igual si después se iban a las infraestructuras de Adif», comentó Hernando. De hecho, bromeó diciendo que parecían «Andorra y Suiza» porque las infraestructuras  de Adif servían de refugios para los conejos.
Lo destacó porque este vallado le sirve para relacionar el compromiso de Adif, que depende del Estado, con el artículo recurrido por el Gobierno de España. «En este asunto de la Ley de Caza, en la que se nos recurrió por motivos técnicos, que no estaban de acuerdo con que nosotros consideramos que cada cual tiene que hacerse cargo de sus infraestructuras para evitar que hagan madrigueras los conejos», expuso. Para él, esta medida de Adif demuestra que solo hay problemas competenciales en la ley, que en su opinión se podrían arreglar si el Congreso de los Diputados legislara a la par que Castilla-La Mancha.
Pero la normativa no solo habla de poner medidas en contra de las madrigueras, sino de asumir la responsabilidad de los daños que produjeran esos conejos por «negligencia». Hernando lo ve como «la otra cara de la misma moneda».