El adiós de Ginóbili

SPC
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El adiós de Ginóbili - Foto: Darren Abate

El argentino se retira de las canchas a los 41 años tras haber ganado cuatro anillos con los San Antonio

«Fue un viaje fabuloso. Mucho más allá de mis sueños más salvajes». Así describió en Twitter Manu Ginobili su paso por el baloncesto mundial, tras anunciar el pasado lunes que dejaba de ser jugador profesional. El escolta argentino no volverá a competir más en la NBA tras 16 temporadas con los Spurs de San Antonio y ganar cuatro títulos de campeones, pero su legado está garantizado dentro del deporte.
A sus 41 años, Ginóbili reconoció que la exigencia de la competición ya era demasiado para su edad y su ética profesional le dijo que era el momento del «adiós».
Lo hace cargado con unos logros deportivos colectivos y jugadas inolvidables a lo largo de toda su carrera, que le aseguran entrar en el Salón de la Fama, si los que tienen que decidir su entrada valoran toda la magia y grandeza que dio al baloncesto con su estilo y entrega.
Será el primer jugador argentino y latinoamericano que opte a tal distinción en la NBA y por todo lo que logró en la competición internacional, incluidos los Juegos Olímpicos, donde también logró la medalla de oro con Argentina, en Atenas 2004, y la de bronce en el Pekín 2008.
‘Manudona’, además, tendrá también siempre el honor de haber formado parte del equipo que hizo Historia al vencer por primera vez a  EEUU, hazaña que lograron en el Campeonato Mundial de la FIBA de 2002, donde se colgaron la medalla de plata. Además, también es campeón de la Euroliga, al ganarla con el Kinder Bolonia en 2001.
Aunque Ginóbili solo fue elegido dos veces para el Partido de las Estrellas, en cada temporada de las que jugó con el equipo texano, se convirtió en un elemento clave, al igual que Duncan y Parker, pero sin que tuviese la misma proyección popular entre los seguidores estadounidenses.