Un cambio de modelo

E. R.
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Biblioteca del Instituto de Estudios Albacetenses - Foto: José Miguel Esparcia

Las bibliotecas dejaron de ser un lugar donde consultar y acceder a un préstamo de un libro, una revista o una película. La red avanza, de forma coordinada, para atender las nuevas demandas de los ciudadanos

Papel, letras, dibujos y fotografías. Entre los cientos de estantes de las bibliotecas albaceteñas se esconden tesoros literarios, éxitos de ventas, joyas que pocos conocen, más de un batacazo y hasta publicaciones de líderes políticos que han aprovechado su estatus para lanzarse a la aventura editorial. 
Un auténtico océano bibliográfico a disposición de los ciudadanos con un único requisito: tener un carnet de usuario. Por dar un dato, sólo entre las 15 bibliotecas dependientes de la Red Municipal hay un fondo de 161.771 obras.
La distinción de competencias se ha ido, además, poco a poco limando. «Desde el año 2011 -recuerda la concejal de Cultura, María Ángeles Martínez Paños- se utiliza el mismo carnet tanto en nuestras bibliotecas como en la red regional».
Ahora, anuncia Martínez Paños, «la integración está a punto de ser una realidad», tras la aprobación reciente de que la Red Municipal pase a formar parte de la Red Pública de Castilla-La Mancha. 
«Fue una propuesta que nos formuló el consejero y que al Ayuntamiento nos pareció bien, pero había que cumplir dos requisitos concretos», expone la concejal.
Por un lado, «hay que tener 16 bibliotecas» y, de momento, la Red Municipal de Albacete cuenta con 15, «además de tres salas de estudio, siete mediatecas y los ocho quioscos de prensa que se habilitan en parques en verano».

 

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