La lesión de Manu Fuster se queda en un esguince de rodilla

Juan Carrizo
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Por fortuna, el joven jugador del Albacete, no tendrá que pasar por el quirófano, aunque la recuperación del esguince de grado dos en el ligamento lateral interno de su rodilla derecha necesitará un periodo de recuperación entre seis y ocho semanas

Entrada del jugador del Alcorcón que provocó la lesión de Manu Fuster. - Foto: Josema Moreno (Masquealba.com)

El Albacete Balompié acaba de emitir el parte médico de la resonancia magnética que esta misma mañana se le ha realizado a Manu Fuster, después de la lesión que se produjo ayer en el Municipal de Santo Domingo y que hizo saltar las alarmas por lo aparatoso de la misma y la rápida percepción del propio jugador de que la cosa podía ser grave.

Según el club, "los servicios médicos del Albacete Balompié han diagnosticado que nuestro futbolista sufre un esguince de grado dos en el ligamento lateral interno de su rodilla derecha. El tiempo de baja dependerá de su evolución".

Son tres los grados de los esguinces. En el caso de los esguinces en el ligamento lateral de la rodilla, el grado uno significa un sobre estiramiento con muy pocas fibras rotas, el grado tres, el más grave, significa la rotura de más del 50 % del ligamento, que habitualmente viene acompañada con alguna complicación en el menisco y que necesita de cirugía. El grado de la lesión de Manu Fuster es el dos, que significa tener rotura de entorno al 50 % o menos del ligamento. En este caso, la recuperación se estipula entre seis y ocho semanas, lo que significa que Fuster estará de baja aproximadamente dos meses.