Chivite asume como su principal «desafío» la convivencia

SPC
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La socialista se pone a disposición de la Comunidad Foral y se compromete a trabajar por el respeto a su pluralidad, al tomar posesión como presidenta del nuevo Ejecutivo autonómico

Chivite asume como su principal «desafío» la convivencia - Foto: David Domench

Navarra ya tiene nuevo Gobierno. La socialista María Chivite tomó posesión ayer como presidenta de la Comunidad Foral, en un acto institucional en el que se puso «a disposición» del cargo, comprometió su «respeto» a su sociedad «plural», hizo votos por mejorar su bienestar y apuntó como su principal «desafío» la convivencia pacífica.
En el atrio del Parlamento foral, ante las principales autoridades y representantes de instituciones, y de estamentos cívicos, sociales, económicos, educativos y culturales de la sociedad navarra, Chivite (Cintruénigo, 1978) prometió «respetar, mantener y mejorar el Régimen foral de Navarra, acatar la Constitución y las leyes», y cumplir las obligaciones de su puesto.
El presidente del Parlamento regional, Unai Hualde, fue el encargado de abrir un acto al que además asistieron los ministros de Agricultura y Fomento, Luis Planas y José Luis Ábalos, respectivamente, entre otros muchos invitados, como el lendakari, Íñigo Urkullu, y representantes de las otras Comunidades vecinas, Aragón y La Rioja, con el presidente de su Parlamento, Jesús María García.
Ante ellos, Chivite expresó el «honor», «responsabilidad» y «reto» que supone acceder al cargo, «una oportunidad para trabajar por una Navarra que, desde su marco institucional y con lealtad al resto de instituciones forales, españolas y europeas, avance».
Así, abogó por conseguir «un desarrollo económico y social innovador y justo, la igualdad real, la cohesión territorial, la despoblación, el envejecimiento, una juventud con oportunidades», aunque subrayó que «como desafío», está «la convivencia».
De este modo, la nueva presidenta aseguró que la «ética» sustentará su quehacer en gobernar «para todos y para todas», y apeló «al diálogo y al acuerdo» y a «alcanzar consensos» en un Parlamento en el que no suma mayoría.
Emocionada en algún momento, reconoció que el camino que comienza será «complejo y en ocasiones difícil y duro», y en él ha querido implicar a todos los partidos, porque «el respeto a la diferencia es responsabilidad de todas las formaciones políticas en primer lugar y de toda la sociedad, después».
Chivite se convirtió así en la novena persona en ocupar la presidencia de Navarra, tomando el testigo de Uxue Barkos (Geroa Bai).
La socialista se pone al frente de un Ejecutivo de coalición que estará formado por 13 consejerías, de las que ocho recaerán en el PSN, cuatro en Geroa Bai y una en Podemos, mientras que I-E no quiso formar parte del Gobierno y lo apoyará desde fuera, en un hemiciclo en el que además se sientan Navarra Suma (UPN, PP y Ciudadanos) y EH Bildu, cuyos votos serán decisivos para sacar adelante con mayoría las iniciativas parlamentarias.