IU lamenta que la Ley de Agua cree un nuevo impuesto

Redacción
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Su coordinador regional, Juan Ramón Crespo, denuncia el afán recaudar de una ley que tampoco solucionará ninguno de los problemas del campo. IU critica que el texto pretenda cambiar el modelo de producción agrícola de la región de secano a regadío

Juan Ramón Crespo, líder regional de IU. - Foto: David Pérez

Izquierda Unida de Castilla-La Mancha señala que la nueva Ley de Agua supondrá un nuevo impuesto para los vecinos y vecinas, además de que no solucionará ningún problema del campo castellano-manchego.
A juicio del coordinador regional de Izquierda Unida Castilla-La Mancha, Juan Ramón Crespo, esta ley debería tener como objetivo principal «el de garantizar el acceso sostenible al agua potable en cantidad y calidad suficientes en los ámbitos de la aducción, la potabilización y depuración de las aguas, analizando para ello que es imprescindible tener infraestructuras eficientes y eficaces».
Sin embargo, la formación  de izquierdas considera que los objetivos reales de este texto son otros muy diferentes. «Por un lado, cambiar el modelo de producción agrícola de nuestra región de secano a regadío y, por otro lado, una Ley que impone los impuestos necesarios para sufragar el programa de construcción de nuevas depuradoras en la región», explica Crespo.
Además considera que estas obras serán sufragadas con un nuevo impuesto al agua puesto que «se va a cobrar a toda la población un canon fijo de 2 euros más otro variable por tramos de consumo de 0,60 euros por m3 consumido a partir de los 8 m3, cuando una familia de 4 miembros consume de media 35 m3/ mes».
«A estos dos cánones hay que añadir otro de 0,39 euros por m3 por canon de aducción, más otro canon de depuración de 0,55 m3. A esto hay que añadir lo que ya pagamos a las empresas que gestionan el agua en nuestros municipios o a el pago que realizamos al ayuntamiento por ese concepto si lo gestiona de forma directa» denuncia Crespo.
Por otro lado, el responsable de Acción Política de Izquierda Unida Castilla-La Mancha, Txema Fernández, señala que la Agencia del Agua será el principal gestor del agua de nuestra región y su presidente el consejero de Agricultura de Castilla-La Mancha. «Es un error que la gestión del agua no estuviera en la Consejería de Desarrollo Sostenible y que cayera en el ámbito de la de Agricultura que seguía impulsando un modelo de desarrollo del regadío en una región seca y que además no es capaz de controlar los trasvases que siguen esquilmando los recursos de Castilla-La Mancha para mantener el regadío del Levante. No creemos que sea una buena idea intentar hacer la competencia al Levante desde un modelo con pocas posibilidades de ser viable», subraya Fernández.