Roldán:«La guerra contra la droga no la vamos a ganar jamás»

Josechu Guillamón
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José Francisco Roldán Pastor - Foto: José Miguel Esparcia

El comisario jefe provincial, que se jubilará el próximo 4 de marzo, asegura que es evidente que la cocaína se consume cada vez más

José Francisco Roldán ingresó en la Policía Nacional en 1975. En 1976 se convirtió en inspector del Cuerpo General de Policía en la Comisaría de Mataró. Tras ser destinado en 1978 a la recién creada Comisaría de Hellín, en 1980 regresó a su ciudad, Albacete, donde empezó a trabajar en la Policía Judicial. En 1999 ascendió a inspector jefe y seis años después se fue a Madrid, para promocionarse profesionalmente. Tras aprobar el examen a comisario en 2007, se incorporó en Albacete el 9 de enero de 2008, como jefe de operaciones. El 21 de diciembre de 2010 fue  nombrado comisario jefe provincial de Albacete, puesto que ocupará hasta el próximo lunes, fecha en la que cumplirá los 65 años.   
¿Qué le llevó a hacerse policía?
Antes cuando jugábamos en la calle todos queríamos ser policías y ahora todos quieren ser mafiosos.
¿Cuáles han sido sus etapas más difíciles en su vida como policía?
Del 83 al 93, esos fueron años tremendos en Albacete, atracaban un banco cada semana. Fue una época durísima en cuanto a trabajo por la heroína, peleamos mucho contra la droga entonces, sobre todo contra el menudeo. Había una lucha diaria contra los delincuentes comunes, contra los delincuentes nuevos que eran los drogadictos que antes no delinquían y teníamos al delincuente común que se hacía drogadicto y duplicaba su actividad. En febrero del 86 se creó el grupo de estupefacientes, que formamos tres inspectores, que era necesario porque había un problema grave. 
¿En que situación se encontraba la Comisaría cuando se convirtió en el comisario jefe, en 2010?
Mucho mejor que en esos años. Cuando me fui de inspector jefe, aquí había una plantilla de unos 220 agentes. Cuando regresé de comisario, jefe de operaciones, ya éramos 250 y luego 311, había una plantilla poderosa y vivimos una época muy bonita, porque había grandes promociones, lo que suponía prácticas en la comisaría, teníamos 30 de prácticas en cada comisaría (Albacete y Hellín) y eso se echa de menos. Había mucha presencia, que se ha reducido en cuanto a cantidad, pero no estamos mal, es consecuencia de la crisis, pero vamos recuperando poco a poco. 
La criminalidad en Albacete subió en 2018 un 6,6%, ¿qué le parece?
En 2008 la tasa de criminalidad en España era de 47 delitos por cada 1.000 habitantes y en Albacete estaba en torno al 38 o al 37 y llegamos a estar en el 29. Este año hemos estado en torno al 33, pero claro hace unos años no existían las estafas por Internet, cuando las incorporas de golpe, te da una subida.
También ha habido un aumento de los delitos contra la libertad sexual, que han subido un 73,3% al registrarse 104 casos en 2018...
Suben los delitos contra la libertad sexual, pero no porque haya más  que antes, sino porque la concienciación de la mujer es mayor,  ahora no acepta comportamientos de los hombres que antes se podían considerar livianos o con los que no iba a haber respuesta, pero como ahora hay respuesta se denuncia más. No es que violen más que antes. 
También han crecido los robos violentos y los robos en viviendas.
El aumento de los robos en viviendas es una cosa puntual de este año, el año pasado no había y antes aún menos. Siempre se dice que no se puede asimilar inmigración a delincuencia, pero es evidente que si miramos los delitos y el perfil de los autores, podemos ver que la inmigración tiene mucho que ver.
¿La inmigración está directamente relacionada con la delincuencia?
Claro que existe una relación entre delincuencia e inmigración. No es que el español no cometa delitos, pero es que aunque nos han venido inmigrantes buenísimos, también nos han venido malísimos, el que no quiera verlo está equivocado. Sólo hay que ver las nacionalidades de los presos que hay en la cárcel. Es evidente que la gran afluencia de gente que viene de fuera, que es tan positiva para tantas cosas, tiene un componente negativo y el que lo niegue miente como un bellaco. 
¿Hay un perfil del delincuente en Albacete?
No, hay una delincuencia estructural, que son como las estirpes de almirantes o aviadores. Ahora detenemos a los nietos de los que deteníamos en los 80. El problema es que no hemos sido capaces de eliminar las bolsas de marginación. La cosa va mejorando pero despacio, meter en la ciudad barrios como La Estrella o La Milagrosa es un acierto, al hacer un pabellón, un centro comercial, se van integrando.

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