La AUGC plantea el cierre de hasta un 30% de los cuarteles

C.S.Rubio
-

Como advierten, solo 16 de los 239 cuarteles de Castilla-La Mancha abren las 24 horas del día. Plantean dejar uno por comarca, a modo de central, con «una patrulla en cada pueblo»

La AUGC plantea el cierre de hasta un 30% de los cuarteles - Foto: Reyes MartÁ­nez


La Asociación Unificada de la Guardia Civil (AUGC) no duda ya en mostrar su malestar con el Gobierno central por el reiterado incumplimiento del acuerdo de equiparación salarial de la Benemérita y la Policía Nacional con los cuerpos de seguridad autonómicos, firmado en 2017. Un malestar que podría traducirse en movilizaciones en toda España tras las elecciones de noviembre y que atañe a lo económico (piden 275 millones más para la Guardia Civil) pero, también, a las condiciones laborales y de servicio de estos agentes, especialmente en las zonas rurales despobladas.
Un punto este, la problemática de la despoblación, ante el que la AUGC plantea una solución que reconocen a priori polémica: la reestructuración de los cuarteles en las zonas rurales, que en el caso concreto de Castilla-La Mancha conllevaría el cierre de hasta el 30 por ciento de estas dependencias.
Como explica Francisco Javier García, responsable regional de la AUGC, esta medida no implicaría en modo alguno una merma en el servicio prestado al ciudadano, «al contrario, garantizaría una patrulla de la Guardia Civil las 24 horas del día y los 365 días del año en pueblos donde el cuartel ahora solo abre por las mañanas».
Para entender esta afirmación basta un dato: solo 16 de los 239 cuarteles repartidos por todo el territorio regional abren las 24 horas. O lo que es lo mismo, el 93 por ciento de estas dependencias solo están operativas unas horas al día por falta de personal para cubrir todos los servicios. Y es que, como indica García, en muchos de estos cuarteles  apenas hay 5 ó 6 agentes asignados.
La propuesta concreta de esta organización pasa por concentrar el servicio en un único cuartel por comarca, dotado con una media de 40 agentes y con patrullas en los pueblos «las 24 horas del día». Cuestión esta última que «mejoraría los tiempos de respuesta» de la Guardia Civil ante cualquier incidencia y que ahora rondan los 30 minutos de media, ante la necesidad de movilizar agentes de otros cuarteles cuando el de la zona en cuestión está cerrado.
Sin olvidar la exigencia de una mejora de los vehículos y de los medios técnicos (como PDA’s para tramitar denuncias, tal y como ya lo hace el servicio de Tráfico) o la de los 1.200 efectivos más que requieren las áreas rurales de la región, según detalla García.
En cuanto a las condiciones laborales de la Guardia Civil, desde la AUGC no se duda en calificar a este cuerpo como la ‘Cenicienta’ de las Fuerzas de Seguridad del Estado. Afirmación que basan en datos como la ya citada brecha salarial con los cuerpos autonómicos y ante el hecho de que a día de hoy sean los únicos agentes sin turnos marcados, lo que impide la «conciliación de la vida laboral y familiar», según advierte el portavoz de la AUGC, Juan Fernández. Un hecho que, a su juicio, provoca que solo el 7 por ciento de los agentes sean mujeres.
Ademas, desde esta organización también se exige «reordenar» el complemento de productividad, a fin de que permita a los agentes prestar servicios de manera voluntaria para paliar la falta de efectivos. En este sentido, denuncian que buena parte del montante de este complemento se estaría quedando en los «altos mandos». Y como ejemplo, Fernández recuerda que por trabajar en turno de noche un guardia civil apenas recibe 5 euros más al día.

 

De la reserva a la protección de víctimas de la violencia machista

La AUGC  también reclama al Ministerio del Interior la reincorporación de los guardias civiles en situación de reserva al servicio activo en áreas como la violencia machista y las protección de los centros penitenciarios. Una reincorporación que supondría 100 millones al año y que reduciría significativamente la carga de trabajo de este colectivo en general.
En concreto, desde la AUGC se plantea aprovechar la «experiencia» de este personal en la reserva para reforzar las unidades de violencia de género (VioGén), un servicio que reconocen que esta «desbordado» en autonomías como Castilla-La Mancha, donde deben de que ocuparse de 3.274 casos activos, 1.281 de ellos con protección policial.
Igualmente, proponen que parte de estos agentes se destinen a los centros penitenciarios, ahora protegidos en muchos casos por agentes de seguridad privada, con un coste añadido de 200 millones.
En concreto, según la AUGC, hoy hay más de novecientos agentes privados en las 68 cárceles españolas cuyas funciones «podrían cumplir perfectamente los agentes de Guardia Civil procedentes de la reserva»



Las más vistas