La terapia ocupacional necesita más personal de salud mental

Ana Martínez
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Afaeps aplica este conjunto de técnicas y métodos que mejoran la independencia y autonomía de las personas en dos viviendas supervisadas y tres pisos compartidos

La ocupación del tiempo es esencial para la recuperación de las personas con enfermedad mental. - Foto: Rubén Serrallé

Si algo describe definitoriamente al ser humano es su esencia ocupacional. Son las distintas actividades que desempeñan en su día a día las que permiten a las personas que vayan creando y construyendo un concepto de identidad. Somos lo que hacemos. Una ocupación digna y que dé significado a la existencia de la persona es tan fundamental para la salud y el bienestar como comer, beber y ser amado.
La psiquiatría y la psicología han venido ocupando páginas y páginas sobre los tratamientos médicos y terapéuticos para mejorar la calidad de vida de las personas con enfermedad mental. Sin embargo, poco se habla del papel que cumple la terapia ocupacional, no solo en la recuperación de estas personas, sino también en la consecución de su autonomía, su independencia, su confianza y seguridad y su autoconocimiento.
Quizá no lo apreciemos por habitual, monótono y rutinario, pero todas las personas están ocupadas desde que se levantan hasta que se acuestan, incluso descansando en un sofá. Lo que quizá entendamos como hábitos, en realidad son ocupaciones rutinarias que desarrollamos en diferentes ámbitos de nuestra vida: desde el hogar en el que vivimos hasta el puesto de trabajo que ocupamos, pasando por nuestras relaciones sociales y nuestro ocio y tiempo libre.
«Si analizamos un día cualquiera de nuestra vida, las personas vamos desempeñando actividades básicas, desde el comer o el vestirnos, hasta el trabajo, el ocio y la participación social», significa Cortes Felguera Unghetti, terapeuta ocupacional en el centro de rehabilitación de la Asociación de Familiares y Amigos de Personas con Enfermedad Mental (Afaeps), una facilitadora de cambios en la ocupación del colectivo y una profesional convencida de que con la terapia ocupacional las personas con alguna enfermedad mental pueden realizarse a través de las ocupaciones y retomar el control de su propia vida.
Sin embargo, la escasez de profesionales en los recursos asistenciales diseñados para las personas con enfermedad mental dificulta alcanzar los resultados deseados. «En mi opinión faltan muchos más terapeutas ocupacionales en Salud Mental para garantizar una atención de calidad; de momento no se cumplen las ratios reflejadas en el Plan de Salud Mental de Castilla-La Mancha», asegura Cortes Felguera. 

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