Duque se compromete a una nueva ley de universidades

J.A.J
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El ministro Duque, junto al rector Collado, dirigiéndose al acto de entrega de las medallas acompañado, entre otros, por el vicepresidente Guijarro y el consejero Felpeto. - Foto: David Pérez

El ministro de Ciencia cuenta con que seguirá en el próximo Gobierno de Pedro Sánchez y asegura que trabajará "la misma tarde del día 21", cuando se constituyan Congreso y Senado, en un pacto nacional por la innovación.

El ministro de Ciencia, Innovación y Universidades en funciones, Pedro Duque, se ha comprometido a elaborar una nueva Ley de Universidades por «consenso» en esta legislatura. Así se comprometía tras ser requerido a ello por el rector de la Universidad de Castilla-La Mancha, Miguel Ángel Collado, durante el acto de entrega de las medallas al Mérito en Investigación y Educación Universitaria a los docentes Emilio Lledó, Dolores Cabezudo y María Vallet-Regí. El acto se celebraba este jueves en el Aula Magna del Campus de la Fábrica de Armas de la UCLM.
El ministro de Ciencia cuenta con que seguirá en el próximo Gobierno de Pedro Sánchez y asegura que trabajará «la misma tarde del día 21», cuando se constituyan el  Congreso y Senado salidos de las últimas elecciones generales, en un pacto nacional por la ciencia y la innovación.
El actual responsable de universidades del Gobierno de España fue recibido por Collado y otras autoridades como el vicepresidente primero de la Junta, José Luis Martínez Guijarro; el consejero de Educación, Ángel Felpeto; y el delegado del Gobierno central en Castilla-La Mancha, Francisco Tierraseca. Al rector le correspondió el primer discurso, y lo inició agradeciendo a Duque la deferencia de traer este acto a Toledo. Pero le recordó varios asuntos pendientes en la agenda gubernamental hacia las universidades, como la necesidad de una nueva ley que las regule, la necesidad de consolidar y ampliar sus plantillas o el problema que supone que se les imponga a estas el pago de las cotizaciones sociales de los becarios.
El ministro dio el discurso de cierre y recogió el guante de la nueva ley de universidades, asegurando que para lograrla «pondré todo el ímpetu que tenga».
Sobre su idea de un pacto nacional por la ciencia, la enmarcó en la necesidad de reforzar los presupuestos que se dedican a la investigación. Así, señaló que no se puede seguir en este campo con una financiación que alcanza la mitad de la existente en países de nuestro entorno.


Méritos de los premiados.

Tanto Collado como Duque ensalzaron los méritos de los tres condecorados como referentes de la universidad española en sus distintos ámbitos.
Emilio Lledó es catedrático de Historia de la Filosofía. Ha enseñado en Alemania y España en diferentes niveles educativos y es doctor honoris causa por varias universidades. Ha publicado, entre otras obras, Filosofía y lenguaje (1971), Elogio de la infelicidad (2005) y Los libros y la libertad (2013), así como numerosos artículos periodísticos.
Dolores Cabezudo ha sido catedrática de Tecnología de los Alimentos de la UCLM hasta su jubilación en 2006 y profesora de investigación del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) en excedencia. Es una de las referencias en investigación de la universidad castellano-manchega, destacando trabajos para  la mejora del vino y el vinagre, entre otros aspectos prácticos.
Del ámbito científico también viene María Vallet-Regí. Es catedrática de Química Inorgánica de la Facultad de Farmacia de la Universidad Complutense de Madrid. Miembro de la Real Academia de Ingeniería desde 2004,  pertenece a la Real Sociedad de Química de España (RSQE) y a otras organizaciones de investigación científica.

 

Lledó defiende el saber en «estos momentos tan mutantes».

Lledó expresó su alegría, como hombre de letras, de recibir la medalla junto a dos mujeres procedentes de la investigación científica.
En su discurso de aceptación del galardón, el filosofo defendió la importancia de potenciar el saber, también el humanístico, en «estos momentos tan mutantes» por el impacto de las nuevas tecnologías de la comunicación. Y se definió como alguien que defiende «el diálogo, el lenguaje, y la vida».

 

Cabezudo homenajea a las madres que impulsan a sus hijas a cumplir sus aspiraciones.

Dolores Cabezudo estaba en casa y se notó en la larga ovación que recibió al recoger su medalla. Y con su discurso cercano, con anécdotas de su trayectoria como cuando recordó que el mejor piropo que recibió se lo dio una alumna, que dijo de ella «a la doctora Cabezuelo siempre se la entiende», se metió al auditorio en el bolsillo. Se ganó otra salva de aplausos cuando dedicó su medalla «a todas las madres, entre ellas la mía, que aconsejan a sus hijas que estudien, que se formen, que traten de destacar».

 

María Vallet-Regí dedica su medalla a su colega Alfredo Pérez Rubalcaba.

Vallet-Regí, como docente y científica, aprovechó sus palabras al recibir la medalla para dedicarla a un colega como Alfredo Pérez Rubalcaba. El exsecretario general del PSOE y actual profesor de Químicas de la Complutense lucha contra un ictus que obligó a su hospitalización el pasado miércoles. «No quiero terminar estas palabras sin dedicar esta medalla a mi amigo Alfredo Pérez Rubalcaba, que en estos momentos está debatiéndose entre la vida y la muerte», declaró con un punto de emoción.