Los voluntarios retiraron 700 kilos de basura de las Lagunas

A.G
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La convocatoria anual reunió a unas 100 personas, que limpiaron un recorrido de 16 kilómetros en el Parque Natural

Grupos de voluntarios posan con parte de los residuos recogidos en la sexta edición de la jornada. - Foto: L.V.L.R.

La jornada de limpieza voluntaria del Parque Natural de las Lagunas de Ruidera llegó el pasado fin de semana a su sexta edición con un balance más que satisfactorio, según explicó la coordinadora de la actividad, Carmen María Carrión.
La asistencia se duplicó con respecto a la convocatoria anterior, llegando a las 100 personas y la jornada se desarrolló, ante todo, «con un muy buen ambiente» y despertando incluso la expectación de visitantes al parque que quisieron unirse a la actividad una vez que ésta ya había empezado.  
«La gente siempre dice que va a repetir y este año hubo niños que vinieron a regañadientes y luego se marcharon diciendo que lo habían pasado genial», destacaba Carrión sobre esta jornada de colaboración voluntaria, que se desarrolló durante toda la mañana del sábado y siguió con una comida de hermandad, en la que se degustaron las paellas preparadas por un establecimiento colaborador y los platos que los propios voluntarios llevaron para compartir. Quienes pudieron pasaron también la tarde en el Parque, completando una ruta guiada por la Laguna del Rey.
La coordinadora se mostraba también muy satisfecha por haber contado esta vez con la colaboración de los dos ayuntamientos más cercanos al Parque, el albaceteño de Ossa de Montiel y el ciudadrealeño de Ruidera. Por parte oseña, explicó que «nos consta que hubo vecinos que no pudieron venir porque aún estaban limpiando los daños de la riada», pero aún así asistieron tanto los alcaldes como varios concejales de las dos localidades. Además, un camión del Consistorio de Ossa de Montiel se encargó de transportar todos los materiales que habían de trasladarse a un Punto Limpio, mientras que una empresa de limpieza se encargó del resto de residuos.
Esta vez se recogió «menos basura en bolsas que otros años», explica Carrión, que ayer seguía con la tarea de contrastar todos los datos para hacer los informes definitivos. Según la primera estimación, fueron 700 los kilos retirados, de los que destacó la cifra de 230 «de escombros, materiales de construcción y maderas». 
Descendió la cifra de colillas recogidas, que en 2018 fueron más de 13.700, probablemente por el efecto de la crecida de las aguas en los días previos. Aún así se retiraron 9.360, un numero que llama la atención sobre ese problema.
Para llevar a cabo la limpieza, los voluntarios se dividieron en 16 grupos que cubrieron unos 16.000 metros lineales de terreno, aproximadamente desde la laguna San Pedra y la zona de la ermita hasta el Hundimiento. Las aplicaciones de sus móviles permitieron calcular que, entre todos, sumaron más de 44 kilómetros de recorrido.
Aparte de los materiales mencionados, los participantes retiraron «sobre todo, mucho vidrio y toallitas no biodegradables», producto este último que causa numerosos problemas de atascos en alcantarillas y depuradoras.  En la lista de objetos, hubo un poco de todo, como confeti (que, al parecer, se usa en las sesiones de fotos previas a las bodas), cartuchos de escopeta, mallas de naranjas, apósitos y otro material médico o, de forma anecdótica, unas llaves de coche que habían sido perdidas dos años antes por una de las personas que colaboraba en la limpieza.

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